El ministro británico para el
El ministro británico para el "brexit", Dominic Raab (i), y el negociador jefe de la Unión Europea, Michel Barnier (d). / EFE
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El negociador jefe de la Unión Europea para la salida de Reino Unido del bloque comunitario, Michel Barnier, y su homólogo británico, Dominic Raab, acordaron ayer martes en una reunión de trabajo en Bruselas que ambos equipos “negocien de manera continuada” en las próximas semanas con el fin de alcanzar un acuerdo sobre los términos del brexit en otoño, lo que permitirá el cumplimiento de la salida en la fecha fijada, el 29 de marzo de 2019.

“Las negociaciones entran ahora en la fase final”, aseguró el francés. “Hemos acordado que la Unión Europea y Reino Unido negociarán de manera continuada a partir de ahora, y (Dominic Raab y yo) nos reuniremos regularmente para hacer balance y avanzar” en las conversaciones, dijo en rueda de prensa.

próximo encuentro Por ello el próximo encuentro entre ambos negociadores tendrá lugar la semana que viene en Bruselas. “Esperemos que podamos reunirnos durante más tiempo”, dijo Raab tras la reunión de ayer martes.

Barnier insistió en que “debemos tener en cuenta el tiempo necesario para la ratificación del acuerdo de retirada”, tanto por parte del Gobierno británico como por parte de las instituciones comunitarias, ya que el Parlamento Europeo deberá dar su visto bueno al respecto, una situación que no deja margen para alargar las negociaciones.

Fuentes comunitarias hicieron referencia en los últimos meses a la dificultad de alcanzar un acuerdo para la cumbre de líderes de la UE en octubre, por la falta de progresos significativos en las negociaciones. El acuerdo puede llegar “a principios de noviembre, pero no será más tarde”, ha advertido Barnier, debido a los plazos necesarios para su ratificación.

Problemas

“Todavía hay problemas significativos que debemos superar”, reconoció el británico. “Hemos reafirmado nuestro compromiso” con la necesidad de evitar la vuelta de una ‘frontera dura’ entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda tras el brexit, uno de los principales escollos de la negociación, “pero debemos encontrar soluciones viables para las comunidades afectadas, esa es la clave”, ha precisado.

Tanto Barnier como Raab afirmaron que se han producido progresos sobre la futura cooperación entre Bruselas y Londres en materia de seguridad “tanto interna como externa”, así como en defensa, aunque el francés precisó que, además de la cuestión irlandesa, las posiciones todavía están alejadas sobre la futura relación económica.

Sobre la posibilidad de que las negociaciones culminen sin acuerdo entre ambas partes, Raab ha asegurado que “las acciones hablan más alto que las palabras”. “Estoy aquí (en Bruselas) y vuelvo la semana que viene”, subrayó.

El británico reconoció también que es necesario convertir “las discusiones técnicas en resoluciones políticas” para avanzar en las discusiones.

Por último, Barnier volvió a hacer hincapié en la necesidad de que cualquier acuerdo final respete las normas y los principios de la UE, y los fundamentos en los que se basa, incluyendo el mercado único, a la vez que ha asegurado que la UE “no se dejará impresionar” por el “juego de culpas” que se está produciendo en Reino Unido sobre un posible no acuerdo.