El nuevo presidente brasileño, Jair Bolsonaro, saluda a sus simpatizantes en Brasilia junto a su mujer Michele.
El nuevo presidente brasileño, Jair Bolsonaro, saluda a sus simpatizantes en Brasilia junto a su mujer Michele. / Efe
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El nuevo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, prometió ayer “proteger” la democracia brasileña liberándola de las “amarras ideológicas”, al tiempo que ratificó algunas de sus promesas electorales, como “combatir la ideología de género” y “poner en valor las tradiciones judeo-cristianas”, en el primer discurso que ofreció tras tomar posesión del cargo. Bolsonaro indicó en el Congreso Nacional que su prioridad será “proteger y dar vigor a la democracia brasileña”, después de una serie de gobiernos que calificó de “irresponsables” porque —a su juicio— condujeron al gigante suramericano “a la mayor crisis ética, moral y económica de su historia”.

“Tenemos una oportunidad única de rescatar a nuestro país y la esperanza de nuestros compatriotas. Vamos a unir al pueblo y a poner en valor las familias y las tradiciones judeo-cristianas. Brasil volverá a ser un país libre de amarras ideológicas”, afirmó. En su opinión, “el sesgo político” es lo que convirtió al Estado brasileño en “ineficiente y corrupto”, por lo que se ha marcado como objetivo acabar con esta parcialidad ideológica haciendo “reformas estructurales que serán esenciales para la salud financiera y la sostenibilidad de las cuentas públicas”.

Las aulas

Como medidas concretas, reiteró que acabará con “la ideología de género” en las aulas para preparar a los alumnos para el mercado de trabajo, no para la militancia política, y confirmó su intención de combatir la corrupción y la violencia.

Bolsonaro reconoció que será “un trabajo arduo” pero confió en que contará con el apoyo de los brasileños. “Brasil iniciará un nuevo capítulo de su historia en el que volverá a ser visto como un país fuerte y pujante. Brasil por encima de todo y Dios por encima de todos”, zanjó.

El líder ultraderechista tomó posesión del cargo en una solemne ceremonia celebrada ayer en el Congreso Nacional, en Brasilia, en la que tanto él como su vicepresidente, Hamilton Mourao, prometieron proteger la Constitución y las leyes, según informa la prensa local.

A continuación, Bolsonaro, acompañado por su mujer, Michelle, se dirigió al Palacio de Planalto, sede del Gobierno, para designar oficialmente a sus 22 ministros, cuyos nombres ha avanzado en las últimas semanas a través de redes sociales, y dar un discurso dirigido a la nación.

Miles de personas se congregaron en los alrededores del Congreso Nacional, llegando a rebasar el cordón de seguridad, para seguir la ceremonia de investidura en unas pantallas gigantes colocadas en el exterior.

Según los principales medios de comunicación brasileños, el público —de unas 7.000 personas, de acuerdo con estimaciones iniciales— estalló de júbilo cuando el presidente Bolsonaro anunció su ofensiva contra la “ideología de género”.