El multimillonario de 66 años Jeffrey Epstein ya tuvo que ser atendido el 25 de julio tras un intento de suicidio. / Efe
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El fiscal general de EEUU, AG Barr, anunció la apertura de una investigación sobre las circunstancias de la muerte ayer en su celda del magnate Jeffrey Epstein, imputado por explotación sexual, por un presunto acto de suicidio. La Oficina Federal de Investigación, el FBI, ya ha anunciado que emprenderá una investigación particular sobre el suceso.

“Me horroriza enterarme de que Jeffrey Epstein fue hallado muerto esta mañana en un aparente suicidio. Su muerte abre serias preguntas que deben recibir respuesta. Junto a la investigación del FBI, he dado instrucciones al Inspector General para que abra su propia investigación sobre el suceso”, manifestó Barr en un comunicado. Epstein, de 66 años, fue hallado “inconsciente” en torno a las 06.30 de la mañana en su celda de la Unidad de Alojamiento Especial del Centro Correccional Metropolitano de Manhattan.

Según la Oficina Federal de Prisiones, “recibió ayuda de emergencia y fue trasladado en ambulancia a un hospital para recibir tratamiento, donde se le declaró difunto”. El multimillonario, de 66 años, ya tuvo que ser atendido el 25 de julio después de ser hallado semi inconsciente y con marcas en el cuello, también dentro de su celda.

El caso de Epstein adquirió especial notoriedad por su relación con la élite política de Estados Unidos, desde el matrimonio Clinton al actual inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump.
El presidente de Estados Unidos reconoció que sabía quién era Epstein, residente de Palm Beach, donde Trump tiene un campo de golf. “Tuve una pelea con él hace un tiempo. No soy precisamente un fan”, declaró Trump el mes pasado. Epstein fue imputado por tráfico sexual de menores y conspiración tras la aparición de nuevos testimonios que le situaban como cabecilla de una “vasta red” de explotación de menores desde sus mansiones en Manhattan y Florida entre 2002 y 2005.

Dimisiones

Anteriormente había estado bajo investigación por parte de las autoridades federales y locales por delitos sexuales contra niñas menores de edad, en un caso que provocó la dimisión el mes pasado del secretario de Trabajo de EEUU, Alex Acosta. Acosta se apartó de su cargo tras darse a conocer que, durante su etapa como fiscal en Florida, alcanzó un acuerdo secreto para reducir una sentencia contra Epstein.

La bancada demócrata en el Congreso, comenzando por la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, reprochó a Acosta su participación “en un acuerdo poco razonable, que impidió que se hiciera justicia para sus jóvenes víctimas”.

El acuerdo fue alcanzado en 2008 y permitió a Epstein tras declararse culpable a cambio de una condena de 13 meses de prisión por fomentar la prostitución, que cumplió en forma de trabajos comunitarios desde su oficina. Acosta mantuvo que, de no haber alcanzado este acuerdo, Epstein muy probablemente habría acabado en libertad.

El caso permaneció enterrado hasta que el ‘Miami Herald’ publicó en noviembre del año pasado un artículo que detalló el pacto alcanzado entre Epstein y la fiscalía. Junto a la aparición de los nuevos testigos, el multimillonario fue finalmente detenido e imputado.