Unas 3.000 personas reivindican en Guardo el futuro de la minería

La mujer de uno de los encerrados lee un manifiesto en el que pedía la misma fuerza de ellas y sus maridos para el resto de los habitantes

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Alrededor de 3.000 personas secundaron ayer una concentración de apoyo a los 52 mineros encerrados en el pozo las Cuevas de Velilla y exigieron al Gobierno, patronal y sindicatos garantías de futuro más allá de 2014 para el sector del carbonífero en la cuenca palentina, donde aún se mantienen unos 160 empleos por parte de la empresa Unión Minera del Norte (Uminsa).

En el inicio de la concentración el alcalde de la localidad, Juan Jesús Blanco (PP), se dirigió a los vecinos y resaltó, en particular, el esfuerzo y las duras condiciones en las que permanecen los 52 mineros, encerrados en el pozo desde hace once días. «Estamos juntos y debemos seguir estándolo porque unos trabajadores llevan bajo tierra once días en unas condiciones lamentables. Si han tomado esta decisión es porque no tienen otra salida por la legislación del carbón, las demoras en aplicarla y las idas y venidas de Europa», apuntó.

Blanco fue seguido en su alocución por Jacqueline Liébana, mujer de uno de los mineros encerrados en Velilla. Uno de los trabajadores que permanece encerrado a 500 metros se encargó ayer de escribirlo en el interior de la mina. «Sabemos que los mineros de aquí han encendido la llama de las movilizaciones que se están extendiendo por todo el país», subrayó.

Junto a Jacqueline encabezaron la manifestación 23 mujeres de mineros y sus hijos pequeños portando varias pancartas.