Clemente, en su comparecencia ante los medios de comunicación./EP
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“Me bajo de un proyecto en el que no creo y porque tampoco creo en la persona que lo dirige en Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, una persona que no tiene palabra, que no tiene capacidad y que carece por completo de liderazgo”. Son algunas de las frases que la hasta este jueves presidenta de las Cortes, Silvia Clemente, ha dirigido al líder regional de dicha formación minutos antes de dimitir de todos sus cargos, tanto al frente de la Cámara como del escaño en el parlamento y el partido.

La comparecencia de Clemente, a la que habían sido citados los medios con premura, ha servido para que ésta, en algunos momentos con voz trémula y conteniendo el llanto, diera a conocer en el salón de recepciones de las Cortes el adiós momentáneo a la política, al menos desde las siglas del PP, al haber dimitido de todos su cargos de representación.

Los continuos obstáculos desde la dirección regional, encabezada por Alfonso Fernández Mañueco, y desde el grupo parlamentario al que ella pertenece, donde “más rechazo” ha tenido, han sido las principales razones esgrimidas por la ya expolítica, quien ha acusado al primero de engañarla cuando la llamó para encargarle el puesto de coordinadora del programa electoral, cuando, precisamente, lo único que pretendía el aludido era apartarla del proceso de renovación del partido.

“Aunque no era lo pactado lo acepté”, lamenta Clemente, quien añade que a partir de ese momento se le hizo creer que estaba al frente de dicho cometido cuando, en realidad, se celebraban reuniones en la sede del partido a sus espaldas de las que se enteraba a posteriori por los medios de comunicación. “La actuación ha estado cargada de hipocresía ya que aparentaban que seguía siendo la responsable del programa, un programa que recibió su callada por respuesta”, ha apostillado.

“Creí que Alfonso Fernández Mañueco podía dirigir el PP de Castilla y León y tener un buen proyecto, pero me equivoqué. El Proyecto del PP en esta Comunidad carece de ambición, carece de contenido y no tiene iniciativas para conducir a Castilla y León hacia un futuro mejor. No creo en este proyecto, y por eso me bajo, no puedo seguir porque no existe servicio a los ciudadanos”, sostiene la dimisionaria, que frente a ello se define como una persona de “convicciones auténticas incapaz de trabajar en algo en lo que no cree”.

Clemente, que ha pedido comprensión a los ciudadanos y a los alcaldes y concejales del PP, asegura que su decisión la toma con “profunda meditación”, la “más complicada” y tras haberse “dejado la piel” tanto por la Comunidad como en su intento de abrir las puertas de las Cortes a todos los colectivos con más necesidad de atención pública.

Sin embargo, en esa tarea reitera que se ha encontrado con los obstáculos de su propia formación. “Mientras yo me dedicaba a trabajar, la Dirección Regional del partido se ha dedicado a alentar campañas de difamación contra mí. Aquí nada es como cuando empezó esta legislatura, todo a ido a peor, y no puedo seguir un día más a cualquier precio”, ha sentenciado.

En sus críticas ha estado siempre la Dirección Regional como centro de las mismas, un órgano que “no quiere personas que aporten ideas y trabajo al PP porque piensa que les estás haciendo sombra y por eso entonces te apartan y ningunean”.

La expolítica ha aprovechado también para afear la actuación del hasta ahora su grupo parlamentario, con decisiones “inasumibles” como la proposición de ley del colectivo LGTB o el cambio de instituciones propias, “sin contar ésta última con todos los grupos parlamentarios”.

Por todo ello, Clemente abandona el PP y se muestra convencida de que otros muchos seguirán su ejemplo. “No seré la última que se vea abocada a irse del partido en Castilla y León, habrá otros muchos que también lo harán”, ha sentenciado.

22 años en la primera línea

Silvia Clemente pone fin a más de 22 años de dedicación política que arrancó en Segovia donde en 1996 fue designada gerente territorial de Servicios Sociales. Madre de dos hijos y licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid, Silvia Clemente, funcionaria del Cuerpo Superior de la Administración Regional, desde la Gerencia territorial de Servicios Sociales de Segovia dio el salto ‘regional’ ya que en 1999 fue designada directora general de Calidad Ambiental de la Consejería de Medio Ambiente, que entonces dirigía José Manuel Fernández Santiago. En el primer gabinete del actual presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, Silvia Clemente fue nombrada consejera de Medio Ambiente, en 2001, para dos años más tarde ser nombrada consejera de Cultura y Turismo, cartera que gestionó hasta 2007. Ese año, tomó el relevo de José Valín al frente de la Consejería de Agricultura y Ganadería, un nombramiento que fue una “sorpresa” ya que era la primera vez que una mujer asumía una de las carteras con “más peso” por el marcado carácter agrícola y ganadero de Castilla y León. En esta etapa, se aprobó la primera Ley Agraria de Castilla y León y la creación de la marca de calidad Tierra de Sabor. En 2015, cuando el panorama político cambió en Castilla y León después de que el PP perdiera la mayoría absoluta en las Cortes, Silvia Clemente fue nombrada presidenta del Parlamento autonómico.

Raquel Sanz reemplaza a Clemente

La concejala del PP en el Ayuntamiento de Sepúlveda Raquel Sanz Lobo ocupará el escaño por Segovia, al ser la siguiente en la lista electoral presentada por el PP a las autonómicas de 2015. Sanz Lobo, que tomará posesión en el Pleno del próximo 12 de marzo, encabezó la candidatura a la Alcaldía de Sepúlveda en las pasadas elecciones municipales. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y tiene un Master Profesional Especializado en Community Manager, Marketing y Gestión de Clientes.