La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, durante una intervención. / Europa press
La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, durante una intervención. / Europa press
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El Pleno de las Cortes de Castilla y León aprobó ayer el presupuesto de la Consejería de Sanidad para el año 2018, cuando el departamento que dirige Antonio María Sáez Aguado gestionará 3.477,22 millones de euros, un 5,37 por ciento más, con el visto bueno a siete enmiendas de Ciudadanos y de UPL por un valor total de 2,28 millones de euros.

Seis de las siete enmiendas aprobadas corresponden al Grupo Ciudadanos que, de sus 24 propuestas de cambios de partidas presupuestarias por 7,2 millones de euros, ha logrado sacar adelante destinar un millón de euros para la colaboración entre administraciones para la construcción de un vial de acceso al Hospital de Salamanca, junto a sendas partidas de 600.000 y 300.000 para un robot Da Vinci para el Hospital de León y para la ampliación de la UCI de pediatría de ese centro hospitalario, respectivamente.

Según advirtió el procurador socialista Fernando Pablos en el debate de otra sección del presupuesto, el robot Da Vinci para León ya se aprobó en Consejo de Gobierno por lo que ha ironizado sobre el contenido de otras enmiendas que puedan salir adelante.

Las otras tres enmiendas aceptadas a Ciudadanos destinan 200.000 euros para el hospital de Aranda de Duero, en Burgos; 150.000 euros para incrementar dotación en el Centro de Salud de Cuéllar (Segovia) y 1.000 euros para un desfibrilador para Añover de Tormes, en Salamanca.

En el caso de UPL, salió adelante la única enmienda parcial defendida por su representante, Luis Mariano Santos, para destinar 30.000 euros a equipamiento en el Centro de Especialidades de Ciudad Rodrigo, en Salamanca.

Sin embargo, como en el resto de las secciones debatidas hasta el momento el PP ha rechazado todas las enmiendas de los grupos Socialista y Podemos y de IU por “coherencia” con unas cuentas que, en palabras del ‘popular’ Alejandro Vázquez Ramos mejoran un modelo que dio buenos resultados y que recupera el ritmo inversor tras superar la crisis económica de la que responsabilizó al último Gobierno socialista.

Tanto Mercedes Martín, del PSOE; como Isabel Muñoz, de Podemos, y José Sarrión, de IU, han centrado sus críticas en un modelo que, en su opinión, ha consagrado la rentabilidad por encima de la salud de los castellanoleoneses con el argumento de la optimización de recursos y que acabó con “la joya de la corona”. “Los ciudadanos se lo recordarán”, advirtió Martín al PP al que ha acusado de haber aprovechado la crisis para “desmantelar” el servicio público de salud que, “a este paso, va a ser irreversible”.

“No hay ni una sola medida de calado ni reformas estructurales que resuelvan los problemas crónicos de la Sanidad”, lamentó Martín en la defensa de las 65 enmiendas socialistas a la sección 5 del presupuesto con críticas de la oposición al funcionamiento del sistema Medora y al “derroche” que supone el canon del HUBU mientras comarcas como Aranda de Duero, también en Burgos, reclaman “desde hace siglos” un mejor hospital. IU ha defendido una enmienda concreta para detraer 16 millones del “caro e insostenible” canon del HUBU para este proyecto.

FuenteEuropa Press
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