Sánchez se compromete a concluir las obras del AVE a Burgos en junio

Herrera reclama más tiempo para el carbón y medidas para luchar contra la despoblación

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Reunión Pedro Sánchez y Juan Vicente Herrera
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe al presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera. / efe
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se comprometió a que las obras de la Alta Velocidad de Valladolid a Burgos concluyan en junio de 2019, para que superado el periodo de pruebas el tren pueda entrar en servicio a principios de 2020, según los datos que maneja el Ministerio de Fomento.

Así se lo comunicó Sánchez al presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, en el encuentro que ambos mantuvieron ayer en La Moncloa dentro de la ronda de reuniones que el presidente del Gobierno está manteniendo con los presidentes autonómicos y que concluye precisamente hoy (a falta de los presidentes de Ceuta y Melilla).

Herrera, que compareció en rueda de prensa posterior, calificó el encuentro de positivo y aseguró que encontró a Sánchez informado de la situación y necesidades de Castilla y León. Entre ellas, la situación de las cuencas mineras y el futuro de los trabajadores de minas y centrales térmicas abocadas al cierre, asunto sobre el que el presidente autonómico ha insistido en el encuentro. Su Gobierno reclama una transición energética “justa”, que busque alternativas antes de imponer cierres y que no haga que España corra más que la Unión Europea para terminar con el carbón, si el plazo es 2030.

“Creo que asentía cuando o le decía que España no debe correr más”, dijo Herrera preguntado por la opinión del presidente. “Le he visto sensible, conoce el problema, es consciente del tremendo daño que por ejemplo en el norte de León puede suponer el cierre absoluto de la actividad minera en unas semanas”, agregó. Herrera le pidió a Sánchez en cualquier caso un plan estatal con alternativas “contantes y sonantes” para las zonas afectadas, proyectos industriales y medidas concretas para el Bierzo, entre otras reclamaciones.

Otro de los grandes asuntos que Herrera quería tratar con Sánchez es el de la despoblación. Según dijo tras la reunión, el Gobierno quiere presentar en la próxima primavera su estrategia nacional para hacer frente al reto demográfico, cuestión en la que Castilla y León está especialmente implicada y sobre la que defiende una batería de medidas.

Herrera lamentó sin embargo que Sánchez le confirmó que no ve posible sacar adelante la reforma del sistema de financiación autonómica, que ya era “urgente” en enero de 2017 cuando se comprometió a aprobarla la Conferencia de Presidentes. “Ha sido franco, el momento político de cierto bloqueo en los grandes acuerdos nacionales no permiten ser optimistas”, dijo.

Herrera subrayó que sigue siendo “fundamental” que el sistema se reforme porque las comunidades tienen dificultades para pagar los servicios fundamentales, especialmente el gasto sanitario y en servicios sociales.

Sánchez acordó con Herrera la convocatoria en enero de la Comisión de Cooperación entre ambas administraciones que prevé el Estatuto de Autonomía de Castilla y León.