La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, durante su visita a las instalaciones de Renault.
La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, durante su visita a las instalaciones de Renault. / efe
Publicidad

La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, visitó ayer el centro de Investigación, Desarrollo e innovación (I+D+i) y la factoría de Montaje Captur de Renault en Valladolid, según informó la empresa automovilística. Durante la visita, estuvo acompañada por el director de Fabricación y Logística y presidente del Consejo de Administración Renault España, José Vicente de los Mozos, y por el director general de Renault España y director de operaciones industriales de Europa 2, José Antonio López Ramón y Cajal.

Ribera consideró que Renault tiene “perfectamente identificado” el proceso de cambio en el modelo de movilidad y calificó de “meritorio” que la compañía tenga residenciado su “fundamental” centro de investigación e innovación en motores a nivel mundial en la factoría de Valladolid.

Asimismo, la titular para la Transición Ecológica incidió en que “lo importante” es entender que actualmente se produce un “proceso de cambio muy interesante en los patrones de movilidad”, lo que supone un desafío para la sociedad y la industria. “Renault tiene perfectamente identificado este proceso, con apuestas estratégicas para lo que tienen hoy y lo que tendrán mañana”, apuntó.

Alto valor añadido

El centro I+D+i de Renault, compuesto por más de 1.000 técnicos, desarrolla e industrializa los proyectos asignados aportando un “alto valor añadido” y ayudando a mejorar el rendimiento industrial y la competitividad. Además, constituye un soporte técnico para las factorías de montaje españolas.

En la factoría de montaje de Renault Captur, donde el sistema industrial de Renault se adapta para responder a los retos del sector automovilístico, actualmente se encuentran 3.736 trabajadores. En 2017 se produjeron 249.031 modelos Captur y desde el inicio de fabricación del modelo (2013) hasta agosto de 2018, un total de 1.250.000 unidades.

La ministra para la Transición Ecológica explicó ayer que el paquete de medidas relativas al coste de la electricidad, como la suspensión del impuesto a la generación eléctrica, queda “integrado” en una parte con los ingresos obtenidos en las subastas de derechos de emisión y también por la aportación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

En este sentido, incidió en que tras un análisis de las opciones que podían generar un “efecto directo más inmediato”, se ha entendido que eso se podía lograr con la eliminación del impuesto a la generación, ya que se repercutía directamente en la factura final. Al ser preguntada sobre cómo afrontará el Gobierno la pérdida de los ingresos que genera dicho impuesto, unos 1.700 millones de euros anuales, aseveró que “está ya integrado” en una parte por lo obtenido en las subastas de derechos de emisión y también con la contribución de los PGE.