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Recepción en el Ayuntamiento a los participantes en la primera sesión del ciclo dedicado al valor de la lectura/ Nerea Llorente
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El consejero de Educación de la Junta, Fernando Rey, convencido de que la “paciencia es revolucionaria” mantiene activa su lucha para conseguir la implantación de una Evaluación de Bachillerato para Acceso a la Universidad (EBAU) estatal que se desarrolle de forma simultánea en todas las comunidades autónomas y con un nivel de “exigencia razonable”.

Fernando Rey no admite la idea de hacer más fácil la prueba en su Comunidad para aproximarla a las de otras autonomías porque “en Castilla y León la ignorancia no es una opción” sino que defiende una selectividad única para “evitar la discriminación y elevar y homogeneizar el nivel de todos los estudiantes de España”. Así lo manifestó ayer en Segovia poco antes de asistir a la apertura de la séptima edición del ciclo Valores y Sociedad, organizado por la Fundación Valsaín y el Ayuntamiento de Segovia y titulado este año ‘El valor de la lectura’. Fernando Rey presentó la conferencia inaugural que pronunció el director de la Real Academia Española (RAE), Darío Villanueva Prieto.

Ante los periodistas, Fernando Rey indicó que va a trasladar al ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, la petición de implantar la selectividad estatal y así lo va a defender ante el resto de consejeros del ramo en la próxima Conferencia Sectorial, aunque reconoce que es difícil que su iniciativa prospere. Por un lado, porque el Ministerio se encuentra con el “recuerdo” de las reválidas y no quiere meterse en “esos jardines”, y por otro, porque las comunidades autónomas que tienen peores resultados “niegan el problema”, según Fernando Rey.

Además, ha explicado que la petición solo cuenta con el apoyo de Ciudadanos y del Partido Popular, mientras que el PSOE no la aceptar y ha disuelto el problema argumentando que solo afecta a Castilla y León.

En todo caso, Rey sostiene que los hechos hablan por sí solos. “El nivel de exigencia de nuestra prueba es mayor que en el resto de comunidades y nuestros alumnos obtienen peores resultados medios y eso perjudica en el acceso a las carreras más competitivas” ha comentado el consejero de Castilla y León recordando, a la vez, que en esta Comunidad “tenemos los mejores resultados PISA”.

Cuarta potencia mundial

Fernando Rey también ha presumido de los resultados obtenidos en el Informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (Informe PISA) al hablar de la promoción de la lectura en los centros escolares. Conectando con la sesión del ciclo ‘Valores y sociedad’ dedicado al valor de la lectura, el consejero de Educación ha recordado que Castilla y León es la “cuarta potencia del mundo en comprensión lectora” según los resultados del Informe PISA. Asegura que la Administración aplica distintas medidas como los planes de lectura en los colegios y dedica “todos recursos en papel y digital” a este fin porque considera que si los alumnos no entienden lo que leen no podrán acceder a una novela pero tampoco a las matemáticas ni a la historia.

Machismo en los libros

En sus declaraciones a los periodistas, el responsable regional de Educación ha lamentado que en los libros de texto todavía “hay sesgos de género que intentamos superar” ya que ignoran y discriminan a las escritoras o a las compositoras musicales. “Son insuficiencias que estamos intentando corregir y superar para hacer una lectura de la realidad no hemipléjica sino completa”, ha manifestado Rey.

Un diccionario solo de palabras bonitas

El director de la Real Academia Española (RAE), Darío Villanueva, defiende que en el Diccionario de la Lengua Española hay palabras canallas, machistas y agresivas porque están en el idioma y los hablantes las utilizan. Borrarlas del diccionario sería un acto de censura y la “RAE —ha indicado Villanueva— no se considera con la autoridad de censurar lo que la gente dice”.

Por eso, el académico sostiene que no se puede pensar en tener un “diccionario puro, angelical, seráfico, solo de las palabras bonitas” sino en uno que recoja la lengua en su totalidad, si bien eso no significa que imponga la obligatoriedad de utilizar los términos más desagradables y ofensivos. “Lo que aparece en el Diccionario no está a título de propaganda ni de proselitismo (…) Cada uno tiene que tener su criterio y saber cómo quiere hablar y si quiere ser una personas civilizada o una persona canalla” ha matizado Darío Villanueva poco antes de intervenir en el ciclo Valores y Sociedad, organizado por la Fundación Valsaín.

El director de la RAE se ha referido a las polémicas que rodean de manera recurrente a la Academia y ha defendido que la lengua no es de su propiedad sino de “quienes la hablan”. En ese sentido, ha reconocido que los académicos van “dos pasos por detrás” de lo que es el uso del idioma por parte de sus auténticos dueños que son los hablantes. Asimismo, ha puntualizado que, entre las 93.000 palabras y 200.000 acepciones del Diccionario, “ninguna es fruto de la invención de los académicos”, sino que están documentadas en el uso real de los hablantes.

En la ponencia titulada ‘El acto de leer’, pronunciada en la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, Villanueva ha asegurado que la lectura es “una gimnasia mental, cerebral, cultural e incluso de ciudadanía”. El director de la RAE sostiene que leer no es un acto pasivo sino que por el contrario “pone en marcha” el cerebro, la sensibilidad, la memoria y la cultura, puesto que el texto es “insuficiente” y el sujeto lo llena de contenido. Además ha reivindicado la igualdad de la mujer recordando la figura de la escritora y sabia sor Juana Inés de la Cruz, que en el siglo XVII se apartó del mundo para dedicarse a la lectura y adquirir saber.