El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, junto al presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera.
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, junto al presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera. / efe
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El ministro de Agricultura, Luis Planas, abogó ayer por un ‘Pacto de Estado’ contra la despoblación entre todas las fuerzas políticas y con un horizonte temporal a medio o largo plazo, de entre cuatro o cinco legislaturas, y todo ello con la puesta en marcha de medidas fiscal y jurídicas. Así lo defendió Planas, en declaraciones recogidas por los medios, durante su visita a Bodegas Protos en Peñafiel (Valladolid) recordando así la coincidencia en esta cuestión con el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, con el que mantuvo una reunión de trabajo sobre el sector agroalimentario y el desarrollo rural en la Comunidad.

“Me gustaría que fuéramos capaces de tener una visión a largo plazo, como hicimos con la Constitución Española y la entrada en la zona euro, una capacidad estratégica de visión más allá de una legislatura. El problema en España exige un Pacto de Estado de todos los partidos políticos y administraciones y pensar en cuatro o cinco legislaturas”, insistió Planas, quien apostilló que la lucha contra este fenómeno no se puede dejar “en las espaldas de la PAC sino que precisa de medidas fiscales y jurídicas para simplificar lo que supone la sucesión en la agricultura familiar y el apoyo en servicios públicos”.

En este sentido, el titular de Agricultura se mostró optimista y puso como ejemplo de iniciativas contra la despoblación las inversiones que el Seiasa, dependiente de su departamento, realizará en Castilla y León, que con 80 millones de euros acapara la mayor parte del total previsto en España y permitirá la modernización de un total de 122.000 hectáreas que beneficiarán a un colectivo de 3.000 agricultores.

“Hay más cosas por hacer, no sólo estamos ante un relevo generacional sino ante un nuevo modo de hacer la ganadería y la agricultura a través de la revolución digital. Tenemos que ser capaces de ese relevo y de dotar de competitividad a nuestra agricultura y ganadería”.

Precisamente, la negociación ante la futura PAC fue otro de los asuntos abordados entre el ministro y Herrera en el que ambos mandatarios comparten la necesidad de llevar una postura común negociadora en un asunto que, como incide el primero, afecta y muy mucho a Castilla y León, con “especial preocupación” a la puesta en marcha de medidas para lograr el deseado “relevo generacional y la incorporación de mujeres al ámbito rural”, necesario para el “equilibrio geográfico, territorial y humano en España”.

Comunidad

Por su parte, Herrera recordó la ‘Posición de Comunidad’ de Castilla y León sobre la reforma de la PAC —cuyo documento entregó recientemente la consejera Milagros Marcos a Luis Planas—, una posición de amplio consenso que fue elaborada con la colaboración de las organizaciones profesionales agrarias, las cooperativas agroalimentarias y todos los grupos políticos con representación en las Cortes de Castilla y León. Posición que fue respaldada también por el Consejo del Diálogo Social de la Comunidad, asociaciones sectoriales, de mujeres rurales, de jóvenes, redes rurales y colegios profesionales.

Para Castilla y León es prioritario que no se reduzcan los fondos destinados a la PAC, para lo cual es fundamental defender que se eliminen de las propuestas del Marco Financiero las reducciones planteadas a España en los pagos directos y en el desarrollo rural, especialmente en zonas afectadas por la despoblación. Los pagos directos afectan a la renta de los agricultores y ganaderos, y los pagos en el desarrollo rural afectan a las inversiones que se llevan a cabo en el medio rural en materia agroalimentaria, forestal y de apoyo a inversiones productivas, una herramienta fundamental para la lucha contra la despoblación.