La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo.
La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo. / junta de castilla y león
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El excelente rendimiento del sector agrícola y la pujanza de la industria manufacturera tiraron del carro la economía en Castilla y León en el segundo trimestre del año, entre los meses de abril y junio, lo que se tradujo en un crecimiento interanual del Producto Interior Bruto (PIB) regional del 3,4 por ciento, cinco décimas más que en precedente. La variación intertrimestral se situó en el 1,2 por ciento en este periodo (0,9 por ciento en el anterior).

Los datos ofrecidos ayer por la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, invitaron a ésta a mantener las previsiones de incremento de la economía de la Comunidad en el 2,7 por ciento utilizado como referencia a la hora de elaborar los presupuestos regionales para 2019.

La consejera apuntó que ante una desaceleración de la economía, Castilla y León cuenta con una serie de ventajas para minimizar sus efectos, como un sector agroalimentario “de difícil deslocalización y un sector del automóvil liderado en la Comunidad por una empresa que está realizando importantes inversiones para capear el temporal del diésel que se viene encima”.

Desde la perspectiva de la oferta, durante el segundo trimestre se produjo un mayor crecimiento del Valor Añadido Bruto (VAB) de todos los sectores productivos, excepto la construcción, que se desacelera ligeramente en este periodo.

El VAB del sector primario de Castilla y León registró en el segundo trimestre de 2018 una variación interanual del 12,4% (12,2% en el periodo anterior), con un importante crecimiento de la producción agrícola y una moderada aceleración de la ganadera.

Los últimos datos disponibles de la campaña 2017/2018 reflejan un crecimiento muy significativo de la producción agrícola, en contraste con los descensos de la anterior, mientras que en el sector ganadero se produjo un aumento de la producción superior al del trimestre precedente.

Además, la consejera subrayó que el VAB de la industria experimentó un incremento del 3,1% en el segundo trimestre del año, superior al observado entre enero y marzo (0,4%), como consecuencia del mejor comportamiento de la industria manufacturera y de las ramas energéticas.

Manufacturas

Los datos hicieron especial mención para las ramas manufactureras, que presentaron una subida anual del 3,5% entre abril y junio, superior a la reflejada en el anterior (0,9%), donde la mayor parte de las ramas reflejaron un mejor comportamiento que en el periodo precedente, y todo ello en el marco de ese objetivo refrendando a través de un acuerdo en las Cortes para que el peso de este sector en el PIB alcance en 2020 un 20 por ciento.

“Estamos ya en el 18,18 por ciento, hemos ganado un punto y medio respecto de 2010 en un sector que además genera empleo de calidad y tira de otros sectores”, se felicitó Del Olmo, en declaraciones recogidas por los medios. Por contra, las ramas energéticas decrecieron el 0,2% interanual (-4,3% en el trimestre precedente), con una menor caída de las ramas extractivas y un aumento del suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado, frente a la contracción del primer trimestre.