El alcalde en funciones de Valladolid, Óscar Puente, ofrece una rueda de prensa ante los medios de comunicación. / efe
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El alcalde de Valladolid, el socialista Óscar Puente, intentará formar gobierno en solitario a partir del 15 de junio, tras romper la negociación que mantenía abierta con ‘Valladolid Toma la Palabra’ (VTLP) por “desconfianza” mutua, anunció ayer el regidor. Asimismo, precisó en rueda de prensa que para ser alcalde serán necesarios catorce votos el próximo sábado —el PSOE tiene once concejales— y, si no, gobernará el cabeza de la lista más votada.

“No se dan las condiciones de confianza mutua para compartir gobierno”, resumió Puente, quien reprochó a VTLP que durante los cuatro años que han permanecido juntos al frente del consistorio “jamás ha habido el más mínimo reconocimiento” a su gestión.

Asimismo, achacó además a Valladolid Toma la Palabra un “complejo de superioridad” y consideró que no “asimilan” que el electorado les ha relegado a cuarta fuerza política municipal. Existe “una izquierda con una pulsión cainita y autodesetructiva” y parecía que VTLP había optado por un perfil más pragmático y constructivo, “pero me equivoqué”, expresó.

La desconfianza

El tiempo dirá si es posible romper la desconfianza, manifestó Puente, al referirse a una posible salida de la intransigencia y la pérdida de perspectiva. Ante su intención de formar gobierno en solitario, detalló que estará compuesto por diez concejalías y el alcalde, tras lo que manifestó que no ve posible en un plazo de cinco días, hasta el sábado, recuperar la confianza “que se ha perdido” en la negociación con Valladolid Toma la Palabra.

Asimismo, argumentó que sí ha existido diálogo con VTLP, hablando “infinidad” de veces entre el lunes y el viernes de la pasada semana y dijo por la mañana les negaron el saludo y por la tarde, el domingo, le emplazaron a hablar.

Puente defendió como lógica su forma de actuar, teniendo en cuenta la situación electoral y la funcionalidad del consistorio. Asimismo, recordó que, en las pasadas elecciones, el PSOE obtuvo en Valladolid el 36 por diento del voto, con un aumento de trece puntos porcentuales respecto a 2015, y fue la fuerza más votada, lo que no ocurría desde 1987.

En este sentido, precisó que el PSOE obtuvo 60.000 votos y VTLP 17.500, un partido al que ofreció para llegar a un acuerdo las materias de planeamiento urbanístico, vivienda, infraestructuras, proyectos estratégicos de la ciudad, el ciclo del agua, la calidad ambiental, participación ciudadana y deportes.

“Presentamos una propuesta generosa en lo político y adecuada a lo funcional”, ante la que VTLP respondió con que era “inadmisible” y con una “profunda decepción”, una reacción que para Puente fue “injusta”.