El gobierno autonómico quiere impulsar al sector y promover una unión entre productoes para buscar el equilibrio.
El gobierno autonómico quiere impulsar al sector y promover una unión entre productoes para buscar el equilibrio. / EFE
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La región de Castilla y León contará con un nuevo Plan de Cooperativismo Agrario en el presente ejercicio 2018, una herramienta que tratará de dotar de “más peso” al sector primario en las negociaciones, según manifestó ayer la consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos.

Antes de participar en un foro en Salamanca, Marcos reseñó el interés del Gobierno Autonómico de “impulsar” al sector y promover una unión entre productores que les permita buscar el “equilibrio” en las negociaciones con la industria y la distribución. En este sentido, el de afianzar el cooperativismo, la consejera puso como ejemplo que Castilla y León es la primera comunidad autónoma en tener una organización de productores en ovino de leche.

Marcos insistió en que el sector primario acumula el diez por ciento del Producto Interior Bruto de la Comunidad, de ahí que sea “muy importante y de especial transcendencia” conseguir que goce de “estabilidad”.

Deslocalización

Para ello, remarcó que el “campo no se puede deslocalizar” y que la industria “debe estar” también en Castilla y León dentro de un modelo donde haya “equilibrio” y en el que ambas partes, junto a la distribución, tengan “beneficios”.

Con este objetivo, la consejera reseñó la apuesta de la Junta por la “cadena de valor”, que promueva un modelo donde los productores sean más competitivos, tengan menos costes de producción y formen parte de alianzas para una negociación de precios donde no resulten perjudicados respecto a la distribución o la industria.

Marcos destacó, dentro de estos mismos propósitos, el interés por la transparencia a la hora, por ejemplo, de conocer los costes de producción y los precios, así como fortalecer los contratos a medio y largo plazo.

Asimismo, junto a la incorporación de jóvenes, la responsable autonómica abogó por producir en el campo castellano “lo que demanda la industria”, además de impulsar la transformación en la Comunidad autónoma de Castilla y León, los productos de ‘quinta gama’ y el valor añadido, con el propósito también de incrementar las exportaciones.