Mañueco mantiene su opinión de que debería gobernar la lista más votada

El candidato popular para la Junta apela al voto eficaz para aprender de los errores

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El candidato del PP a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, mantuvo su “opinión personal” de que debería gobernar la lista más votada en las elecciones, tal y como planteó hace unas semanas al resto de candidaturas participantes en las autonómicas del 26-M.

En una entrevista, Mañueco recordó que esta idea fue defendida por su partido y la llevó al Congreso de los Diputados, donde fue rechazada por el resto de partidos, sin atender la posibilidad de que se instaure una segunda vuelta que hiciera “más fácil que la gente pudiera elegir al presidente o al alcalde”.

“Una doble vuelta sería mucho más justo”, remarcó Mañueco, quien en ausencia de un sistema de estas características apeló al “voto eficaz” para aprender de los “errores” y explicar con “mayor claridad y mayor nitidez” que si los votantes que apoyaron a Ciudadanos y Vox en las generales no quieren que en Castilla y León gobierne “el discípulo de Pedro Sánchez” tienen que votar al PP.

Sobre Vox, sostuvo que es “una fuerza política como otras” y añadió que no le corresponde a él “definir lo que son”, sino ofrecer “diálogo” a todas las que tengan representación parlamentaria.

Gobierno

sensato Mañueco insistió en que el PP se preocupa de sí mismo, de estar “centrado en las personas y en Castilla y León” para formar un gobierno “sensato y moderado”, mientras que hay “otras fuerzas políticas que en estos momentos están preocupados más de generar tensión o conflicto, con Vox para arriba o para abajo”.

“Huyo de la radicalidad y huyo de la inexperiencia, y en estos momentos la radicalidad y la inexperiencia son malas para Castilla y León”, dijo sobre el resto de partidos de cara al 26-M, aunque añadió que su “responsabilidad” como presidente autonómico “es dialogar con todas las fuerzas políticas, como ha hecho Herrera con grandes acuerdos”.

El dirigente del PP afirmó que “no puede haber división en el centro y en la derecha” y agregó que su formación es “lo que ha sido siempre: la alternativa segura a Pedro Sánchez”, ante cuya victoria del 28 de abril pasó página porque “agua pasada no mueve molino”.

Está convencido de que el resultado de las generales no influirá negativamente en las elecciones autonómicas del 26 de mayo porque se trata de “un partido totalmente nuevo”, al que va a salir “con mucha ilusión, mucha humildad y con el bagaje” de la experiencia de gobierno del PP en Castilla y León, “un modelo de éxito” que es “reconocido y envidiado en toda España”.

correcto

Definió como “correcto” su trato con el candidato de Ciudadanos, Francisco Igea, y contesta “no lo sé” al ser preguntado por si sería un buen vicepresidente de la Junta, pero lo que sí le pide a su oponente es que diga “con claridad” si él también rechaza un “gobierno de Pedro Sánchez en Castilla y León”.

En su opinión Igea está dando “una imagen poco fiable” porque unos días “dice que sí y otros días que no” a la posibilidad de impulsar un gobierno con el PSOE en Castilla y León.

Y lo mismo sobre su partido, Ciudadanos, al que no ve “de fiar” tras un proceso como el de las primarias: “lo que ocurrió con Silvia Clemente puso de manifiesto es que ese partido está más pendiente de apoyarse en tránsfugas, incluso se realizó un pucherazo que todavía no se ha aclarado ni explicado, y eso demuestra demasiado vaivén”, que es “un partido que está todavía sin cuajar”.