Los estudiantes que participaron en la actividad, a los pies del Alcázar durante su visita a la ciudad. / El Adelantado
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Los alumnos de Estados Unidos y Hong Kong son los que han podido aprender sobre la uva verdejo y los, ya mundialmente conocidos, vinos de Rueda de la mano del Director General y Secretario de la DO. Santiago Mora.

Los alumnos visitaron la sede del Consejo regulador para posteriormente continuar su visita por las galerías subterráneas de la bodega Mocén, uno de los mejores ejemplos de enoturismo de España. Allí, Luis M. Pérez, director de exportaciones realizó la cata de algunos de los vinos que ya se venden en ambos mercados internacionales.

La DO ha sido uno de los destinos elegidos por e-Spain para completar la formación de los estudiantes que vienen cada verano a Castilla y León por un periodo de ocho semanas a aprender lo mejor sus cocineros y de sus productos. «Pero no solo se trata de que aprendan cocina», declara Ángel Moretón, gerente de e-Spain.

«La idea es que estos jóvenes talentos se lleven a casa conocimiento suficiente de nuestras tradiciones, nuestra cultura y las raíces de nuestros productos». De esta manera el periplo de estos jóvenes cocineros les ha levado a descubrir lo mejor del cerdo ibérico a través de la empresa Fermín en la Alberca. Han podido sacar con sus manos espárragos ecológicos en la huerta de Luis San Luis José en Tudela de Duero, han degustado los más exquisitos productos del pato en Villamartín de Campos con Selectos de Castilla o han aprendido sobre nuestras ovejas churras y el proceso de elaboración de productos lácteos en la quesería Campos Góticos».

Como actividad cultural y gastronómica destacó la visita a la ciudad de Segovia donde los alumnos pudieron disfrutar de las huellas romanas, visitaron el Alcázar y disfrutaron de un menú tradicional preparado por el Mesón Cándido , como uno de los iconos gastronómicos de nuestro país en el exterior.

En apenas tres años, estudiantes de 22 países diferentes han llegado a Castilla y León para desarrollar su talento y aprender más de los productos de la mano de la empresa en un claro ejemplo de simbiosis entre los fogones y la industria agroalimentaria que, sin duda, supone un valor seguro en un futuro próximo, ya que estos alumnos se están convirtiendo en grandes profesionales de sus respectivos países.