La Policía levanta a los funcionarios sentados a las puertas del penal de Valladolid para permitir los servicios mínimos.
La Policía levanta a los funcionarios sentados a las puertas del penal de Valladolid para permitir los servicios mínimos. / E.P.
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Los cerca de 2.400 empleados de Prisiones de Castilla y León, de los ocho centros penitenciarios, reiniciaron ayer la huelga general, que continuará hasta el martes, con un seguimiento “total”, según CSIF, ya que solo trabajaron los servicios mínimos “impuestos”, “y cuando han podido entrar al centro”.

La incorporación del relevo matinal se retrasó y se fue haciendo a lo largo de la mañana por las concentraciones de los funcionarios que se llevaron a cabo en las puertas de las prisiones, que han impedido entrar y salir a los vehículos, señaló el sindicato a través de un comunicado.

La jornada afectó especialmente a las comunicaciones de los familiares con los internos (ya que al ser sábado en oficinas no se trabaja), que se retrasaron o no se llegaron a producier, tras informar los trabajadores que se encontraban en huelga. En algún caso, la propia dirección de la prisión se había anticipado, cambiando la comunicación para otra fecha.

Incidentes

En la prisión de Dueñas, en Palencia, fue la propia Guardia Civil la que estableció un cordón policial, “obligando a los funcionarios de servicios mínimos a entrar en el centro, y a dejar los coches en la orilla de la calzada”.

Curiosamente, luego, la Guardia Civil de Tráfico obligó a retirar esos mismos coches de la calzada, a otro lugar.
En Valladolid, las fuerzas de seguridad levantaron a los funcionarios, que encontraban sentados ante la puerta de la prisión, para permitir la entrada de los trabajadores del relevo matinal.

En León, se colocó una barricada de fuego a primera hora, para impedir el paso de vehículos. Más allá de estos incidentes menores, la jornada de huelga se desarrolló sin incidentes de gravedad y con total normalidad.

CSIF insiste en que los funcionarios de prisiones de Castilla y León afrontaron esta nueva jornada de huelga “con más firmeza” que en las jornadas de huelga de octubre. “El Gobierno tiene que retomar el diálogo con los representantes sindicales, y volver a presentar una propuesta de subida salarial; además de atender otras reivindicaciones planteadas, como el incremento de plantillas o el reconocimiento de la figura de agente de autoridad”, señalaron.

Desde CSIF recuerdan que la convocatoria de huelga se produce tras la falta de concreción de una oferta económica, por parte del Gobierno, que satisfaga las necesidades del colectivo.

El día 25 de septiembre el Ministerio de Interior ofreció una subida media de 365 euros lineales, al conjunto de la plantilla de Prisiones, que se haría efectiva a lo largo de 2019, 2020 y 2021 (una oferta global de 122.646.399 euros).

Esperanzas truncadas

Sin embargo, tres días después —el día 28— fue retirada porque la partida económica no ha sido autorizada por Función Pública, argumentando que el procedimiento no había sido correcto, y que requería su visto bueno, recuerdan.

Si la llegada de un cambio Gobierno había generado “una esperanza” a este colectivo, para solucionar la problemática que se viene sufriendo y denunciando desde hace años, la realidad está siendo “más de lo mismo”.

Los trabajadores de Prisiones de Soria realizaron una marcha, a las 10.00 horas, desde el nuevo centro penitenciario de Las Casas, que se encuentra cerrado, hasta la Subdelegación del Gobierno, en el centro de la capital, pasando por la prisión actual.

El responsable del sector de Prisiones en Soria, Javier de Diego, urgió la necesidad de pasar al nuevo centro, porque la actual cárcel —en el centro de la capital soriana— ya no reúne las condiciones adecuadas, está vieja y tiene numerosas deficiencias.

Además, De Diego salió al paso de las recientes declaraciones del ministro de Interior, en la localidad soriana de Berlanga, por “irreales”, en las que afirmó que esta nueva prisión se abrirá a finales de 2019 y con 500 funcionarios (en la actual hay unos 150).

El responsable de CSIF considera que es algo “imposible” porque la nueva cárcel de Soria acapararía la mayor parte de la oferta de empleo público en Prisiones y porque en otras prisiones nuevas, como la de Pamplona, la puesta en marcha aún es parcial con módulos sin llenar.