Los manifestantes protestan ante las puertas de las Cortes de Castilla y León en Valladolid.
Los manifestantes protestan ante las puertas de las Cortes de Castilla y León en Valladolid. / Efe
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Agentes de la Policía Nacional se vieron obligados a intervenir a las puertas de las Cortes de Castilla y León para evitar problemas al confluir dos manifestaciones que reivindicaban el derecho a la caza y la jornada laboral de 35 horas para los funcionarios. Ambas reunieron a cerca de 2.000 personas, con una participación mayoritaria de los asistentes procaza. Mientras los defensores de la caza se encontraban frente a la fachada del Parlamento autonómico, la movilización convocada por UGT se desplazó desde la Consejería de Economía y Hacienda hasta las Cortes, donde se encontraron en torno a las 12.00 horas.

Una vez allí, ambas convocatorias confluyeron de manera pacífica hasta que los manifestantes de UGT, encabezados por una pancarta que rezaba ‘35 horas ¡YA!’ y ‘Contra el deterioro de los servicios públicos, ¡No a los recortes!’, ocuparon la primera fila de la concentración, solapando así las pancartas desplegadas por los defensores de la caza, entre las que destacaban los lemas ‘Sí a la caza, una forma de vida’ o ‘La caza y el mundo rural también votan’.

Cordón policial

Los simpatizantes de la caza se quejaron de que la manifestación sindical se les “echaba encima”, momento en el que la Policía Nacional decidió establecer un cordón entre ambas para evitar un posible enfrentamiento en la calle.

En ese momento, el bloque procaza aplaudió la intervención policial, mientras solicitaba a los manifestantes sindicales una actuación pacífica y recordaba que no quería “problemas”, sino solo “soluciones”. Finalmente, los agentes obligaron a retroceder a la movilización de UGT entre los vítores de los asistentes a la convocatoria paralela.

Estaba previsto que ambas convocatorias confluyesen a las puertas de las Cortes de Castilla y León, dado que atienden a asuntos que el Pleno tenía previsto debatir este miércoles, como es el caso de la Ley de Desarrollo de la Carrera Profesional de los Empleados Públicos de la Junta de Castilla y León; la Ley de Salud Pública y Seguridad Alimentaria y la modificación de la Ley de Caza de la Comunidad.

En concreto, los sindicatos UGT y USCAL reclamaron la jornada de 35 horas para los empleados públicos. En este sentido, el secretario de la Federación de Servicios Públicos de UGT en Castilla y León, Tomás Pérez, recordó que la ley de Carrera Profesional es una de las exigencias “más antiguas del sindicato”, pues significó “avanzar en derechos después de los diez años de sequía que supuso la crisis”.

Asimismo, Pérez avanzó que, de no salir adelante “no se descartan la convocatoria de huelgas a la función pública”.