Las Cortes sacan adelante la modificación de la Ley de Caza

La nueva legislación permite sortear la suspensión de la actividad cinegética en la región

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La Ley se trata de la última norma aprobada en las Cortes de Castilla y León en la IX Legislatura. / Europa press
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El Pleno de las Cortes de Castilla y León dio el visto bueno ayer a la proposición de ley impulsada por PP, PSOE y Ciudadanos para modificar la Ley de Caza de 1996 y “blindar” así la actividad cinegética en la Comunidad Autónoma, paralizada de forma cautelar por el Tribunal Superior de Justicia tras un recurso del Partido Animalista Pacma.

Se trata de la última norma aprobada en las Cortes de Castilla y León en la IX Legislatura que salió adelante por el procedimiento de lectura única ya que, según reconoció el procurador popular Salvador Cruz, sin este procedimiento no hubiera dato tiempo a garantizar el ejercicio de la actividad cinegética en la inminente temporada con los correspondientes perjuicios económicos, fundamentalmente para el medio rural, a lo que sumó un mayor riesgo para la siniestralidad viaria, para la sanidad animal y para la salud pública.

“Esta Cámara ha hecho lo correcto y lo que tenía que hacer en un ejercicio de responsabilidad”, defendió Salvador Cruz en la defensa de esta proposición de ley que sólo contó con el rechazado del procurador de IU-Equo, José Sarrión, que, aunque no puso asistir a la sesión plenaria por estar convaleciente, trasladó al presidente del Parlamento, Ángel Ibáñez, que su voluntad era votar en contra.

El resto de la oposición admitió que su abstención, en el caso de Podemos, o su voto a favor, el resto, fue un “parche” para “blanquear” el “error” de la Junta a la que acusaron de no haber hecho las cosas bien tras 23 años sin legislar sobre la materia por lo que se emplazaron a la próxima legislatura para redactar una nueva ley de caza que, desde el diálogo y el consenso, de certidumbre “de una vez por todas” y permita ordenar y regular una actividad “importante” que genera más de 510 millones de euros, el 13 por ciento del PIB agroalimentario y unos 8.000 puestos de trabajo directos.

“Jamás pensé en un fin de la Legislatura cuestionando una actividad que el ser humano ha desarrollado desde sus orígenes, que está intrínsecamente ligada al mundo rural de Castilla y León y que es complementaria a la agricultura, a la ganadería y a la actividad la forestal”, lamentó Cruz para quien cuestionar la caza supone cuestionar la riqueza y la supervivencia del medio rural.

Por su parte, el procurador socialista José Luis Aceves volvió a apelar a la posición “responsable y de Comunidad” de su grupo para asegurar la actividad cinegética en Castilla y León tras los años de “promesas incumplidas” de la Junta que ha dejado como “paganos” al mundo rural y a la actividad cinegética que, según ha recordado, representa la tercera actividad deportiva en licencias del país, tras el fútbol y el baloncesto.

En el caso de Podemos, Félix Díez Romero justificó la abstención de la formación morada en el hecho de que la caza no puede estar suspendida “sine die” pero advirtió de que sin una nueva norma clara, rigurosa y basada en estudios esta actividad volverá a estar en cuestión en los tribunales “y no en mucho tiempo”.