La muerte de ciervos se extiende a León y se confirma una enfermedad infecciosa como causa

Los resultados de las pruebas realizadas descartan la lengua azul, pero aún no son totalmente concluyentes respecto a las causas de esta repentina mortandad.

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ical / león-zamora

La extraña muerte de varias decenas de ciervos en la provincia de Zamora se extiende ahora a León, donde la Junta confirmó ayer la aparición de seis animales muertos en el suroeste de la provincia. Estos se unen a los 79 fallecidos desde hace unos días en la Reserva Regional de Caza de la Sierra de la Culebra (36) y en varios cotos de la comarca de La Carballeda (43).

Los seis ejemplares que aparecieron en la comarca leonesa de La Cabrera, zona limítrofe con Zamora, podrían haber fallecido durante la última semana dado que sus restos están ya en avanzado estado de descomposición.

En concreto, se ha encontrado una hembra muerta sin causa aparente, ni lesiones, en la localidad de Pozos, y otras dos en Corporales. A través de la información facilitada por los guardas privados de los cotos de la localidad de Morla, se da por hecho la muerte de otra cierva la semana pasada. Del mismo modo, en Nogarejas, muy cerca del límite con Zamora, también murieron dos hembras, si bien la Junta tranquiliza a la población y señala que en los últimos días no se han visto más.

Ante esta situación se han dado instrucciones a los agentes medioambientales de la comarca y zonas próximas de extremar la vigilancia y de detectar ejemplares muertos o enfermos de dicha especie o de otras. Asimismo, por parte de los veterinarios de la Consejería de Agricultura y Ganadería se han practicado necropsias y tomado muestras, que ya se han remitido al Laboratorio Regional de Sanidad Animal de León y al laboratorio español de referencia de sanidad animal de Algete (Madrid), al igual que se hizo con los ciervos muertos en Zamora.

Sin embargo, los primeros resultados de las pruebas realizadas a los ciervos muertos en La Carballeda y parte de Sanabria «no son concluyentes» y no determinan aún la causa de los fallecimientos, según manifestó ayer el delegado territorial de la Junta en Zamora, José Alberto Castro. No obstante, dejó claro que se trata de una enfermedad infecciosa que únicamente afecta a estos ungulados.

De hecho, Castro explicó que los análisis hechos a un corzo encontrado en la zona descartaron que hubiera muerto por la misma circunstancia.

El delegado de la Junta en Zamora manifestó que se están buscando ciervos vivos «con síntomas de estar enfermos» para analizarlos y poder determinar la causa de estas muertes. Al respecto, comentó que el pasado sábado se recogieron las últimas muestras, «que tienen que ser de calidad para un mejor análisis, porque si llevan varios días muertos y en avanzado estado de descomposición es más complicado dar con la causa».

En todo caso, Castro argumentó que existe una mayor dificultad para encontrar una respuesta al tratarse de animales silvestres. A ello se une que la gran extensión del monte hace que los ciervos muertos aparecen días después, porque es imposible peinarlo palmo a palmo.

Castro pidió «responsabilidad y tranquilidad» a los vecinos de La Carballeda para evitar la alarma y reclamó que «no se haga todo tipo de conjeturas», porque la Junta comunicará los resultados de las pruebas en cuanto disponga de ellas. El delegado insistió en que «no es una ciencia exacta» y pidió prudencia una vez descartada la lengua azul.