La Junta se remite al reglamento en el caso de la niña musulmana

Brahim Isslal asegura que es su hija la que «se ha empeñado» en llevar la prenda y que él le ha aconsejado que «se la quite» cuando esté en clase y se la ponga al salir.

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La Junta recordó ayer que no existe causa religiosa en la niña musulmana que ha dejado de ir a su instituto en Burgos al prohibirle llevar el velo en el aula y afirmó que se trata de cumplir con el reglamento interno que cuenta con el apoyo de la asociación de padres.

El consejero de la Presidencia y portavoz del Ejecutivo, José Antonio de Santiago-Juárez, recalcó que el problema no está en el velo y añadió que en clase, conforme al reglamento interno, no se puede estar tampoco con boina o visera. Por tanto, enmarcó la situación en el respeto a un reglamento que se ha dado el centro desde su autonomía y con el respaldo de las asociaciones de padres, sobre la niña marroquí de 12 años de religión musulmana que ha dejado de ir a clase en el instituto Félix Rodríguez de la Fuente por no permitir su acceso al aula con velo.

El Reglamento de Régimen Interior no permite a los alumnos portar prendas que les cubran la cabeza y el rostro, por lo que tal restricción no responde a motivos religiosos, según el centro, opinión que compartió el consejero portavoz.

El padre de la joven, Brahim Isslal, aseguró que es su hija la que «se ha empeñado» en llevar la prenda. «Yo no puedo hacer nada; le he aconsejado que se la quite cuando esté en clase y se la ponga al salir al patio, pero tampoco quiere», afirmó en una información publicada ayer por Diario de Burgos.

Los padres de la alumna ya han solicitado el cambio de expediente a otro centro de formación secundaria de la capital, pero en estas fechas «ya no quedan plazas», tal y como aseguró Isslal. Aun así, consideró que deberían dejarla ir con el velo al instituto.

Por su parte, y según informó el citado periódico, el director del instituto Félix Rodríguez de la Fuente, Eusebio López, se acoge al Reglamento de Régimen Interior del centro para impedir que la alumna lleve el velo, al decir en su articulado que «los alumnos no se podrán cubrir la cabeza cuando estén en dependencias interiores, salvo por prescripción facultativa. En ningún momento se podrán usar prendas que oculten el rostro total o parcialmente».

«Llevamos años persiguiendo viseras, gorras o pasamontañas… En este caso es igual, lo único que se pide es que la alumna cumpla el reglamento. Llevando la normativa al pie de la letra, podría usar el velo en el patio porque es un espacio abierto», indico López.

Otra alumna también llegó a clase con el velo a comienzos de este curso, se le advirtió de lo señalado en el reglamento y lo aceptó. «Esta situación no es nueva. Se ha advertido a la alumna, ha venido a clase sin velo y no ha pasado nada. Lo único que se pretende es facilitar la relación entre los alumnos. Aquí no entramos ni salimos en cuestiones religiosas, sino que acatamos la normativa del centro, que obliga a tener la cabeza descubierta», añadió el director del instituto burgalés.

El director mantuvo un encuentro con padre e hija, donde les facilitó por escrito el reglamento interno y les informó de que, al estar la alumna en edad de escolarización obligatoria, tiene derecho a solicitar otro centro que no tenga esta normativa. «Esto sucedió el 23 de septiembre y desde ese día la alumna no ha vuelto al centro», matizó López. Si no tramita el cambio del centro, el IES Félix Rodríguez de la Fuente deberá comunicar a la Comisión de Absentismo esta circunstancia para que proceda en consecuencia.

Por su parte, el director provincial de Educación, Juan Carlos Rodríguez Santillana, respaldó totalmente la actuación de la dirección del instituto y avaló la decisión tomada.

Llevó el velo en Primaria.- La alumna marroquí del Félix Rodríguez de la Fuente cursó quinto y sexto de Primaria en los colegios Apóstol San Pablo y Marceliano Santamaría, ambos ubicados en la capital burgalesa. En el primero de ellos no le pusieron ninguna pega al velo; y en el segundo, el director sí le hizo algún comentario, pero decidió seguir portándolo, y «jamás sucedió nada». Brahim Isslal, su padre, aseguró que nunca ha sufrido el menosprecio de sus compañeros por llevar esa prenda que le cubre la cabeza. El marroquí, que vive en España desde hace más de una década, consideró en declaraciones a Diario de Burgos que el reglamento del instituto, situado en la calle Pablo Casals, del barrio de Gamonal, no puede contravenir leyes o preceptos superiores, que «sí permiten a cualquier persona ir vestida como quiera en España». En su opinión, el reglamento de este centro debería acoger excepciones cuando los atuendos sean «religiosos».