La Junta denuncia que la negociación sobre la Cuenca del Duero está parada

El consejero de la Presidencia y presidente de la Comisión de Cooperación entre el Gobierno y la Comunidad anuncia que después de Semana Santa se intensificará la presión.

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La Junta de Castilla y León denuncia que la negociación para el traspaso de la Cuenca del Duero y las aguas de la Comunidad, la competencia de mayor relevancia y ‘seña de identidad’ autonómica según el Estatuto, está paralizada porque el Gobierno «da largas» sobre la convocatoria del Grupo de Trabajo y, además, no ha remitido la documentación comprometida para finales de enero.

La última reunión del Grupo de Trabajo para el Desarrollo del Estatuto de Autonomía, constituido en el marco de la Comisión de Cooperación entre Castilla y León y el Estado para la valoración de la transferencia del Duero, tuvo la última reunión el 20 de enero, en la que los negociadores del Gobierno quedaron en remitir la información y convocar una nueva sesión para febrero.

Pero esto no se ha producido y el presidente de la Comisión de Cooperación por parte de Castilla y León, el consejero de la Presidencia, José Antonio de Santiago-Juárez, se puso al frente del Grupo de Trabajo para tratar de agilizar la reunión, pero las llamadas -hasta seis- realizadas al Ministerio de Administraciones Públicas no han dado sus frutos. La Junta sigue, en estos momentos, a la espera de una fecha para la reunión y de recibir los datos prometidos.

«Llevamos todo el mes de marzo llamando, y nos dan largas», explicó el consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta, que añadió además que «el Ministerio de Administraciones culpa a Medio Ambiente, y éste ni está ni se le espera». «El Ministerio de Administraciones Públicas ha sido correcto hasta ahora, pero no concreta», apostilla. Así las cosas, el consejero anunció que, pasada la Semana Santa, van a «reforzar» desde la Junta la estrategia para «forzar» una reunión del Grupo de Trabajo.

La Comisión de Cooperación Junta-Estado, prevista en el Estatuto reformado, se constituyó sin retrasos, el pasado mes de julio, así como los tres grupos de trabajo, pero, desde enero, el titular de la Presidencia observa que el Gobierno «busca paralizar y ralentizar» el calendario de negociación.

Esta opinión se asienta después de que en la última reunión, los negociadores de Castilla y León no hayan recibido ninguna documentación y los representantes del Gobierno se dedicarán en esa cita a «cuestionar» el Estatuto porque recoge un traspaso en el que entran las relaciones internacionales del Estado con Portugal.

De Santiago-Juárez califica de «absurdo» que se cuestionen ahora unas competencias que aprobaron las Cortes Generales sin ningún voto en contra y recuerda que Castilla y León es competente para ejercer las funciones de desarrollo legislativo y de ejecución de recursos y aprovechamientos hidráulicos de las aguas de la Cuenca del Duero que nazcan en Castilla y León y deriven a Portugal sin atravesar otra comunidad.

Parón autonómico. De Santiago-Juárez ve un «parón» en el desarrollo del autogobierno. «El presidente del Gobierno creó, la pasada legislatura, un laberinto territorial del que no sabe salir», afirma. Está opinión es compartida, subraya, por responsables de otras comunidades que estuvieron en la cumbre de seis comunidades con el estatuto reformado.

La Junta tiene su valoración, sobre los embalses y el personal, pero entiende que es el Gobierno quien tiene que «poner encima de la mesa» la suya. Precisamente, en enero el Grupo quedó en reunirse a finales de febrero para presentar un borrador de traspaso.