La contratación temporal repunta tras cuatro años de descensos en la Comunidad, la sexta con menor tasa

De los 827.700 asalariados castellanos y leoneses, un 25,9 por ciento era temporal en 2008, año en el que sólo un 6,5 por ciento de los contratos firmados tuvo carácter indefinido

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Los contratos temporales recuperaron peso en 2008 en el conjunto de las relaciones laborales en Castilla y León. La evolución de la tasa de temporalidad en la Comunidad dibujaba desde 2004 una tendencia descendente que alcanzó su punto más bajo en 2007. Sin embargo, la contratación temporal registró un repunte el pasado año mientras la conversión de relaciones temporales en indefinidas descendió un 18 por ciento entre 2007 y 2008, acercándose este índice a los niveles de 2005.

Según un informe del Servicio Público de Empleo de Castilla y León (Ecyl), el pasado año se contabilizaron 827.700 asalariados, de los que un 25,9 por ciento eran temporales. Los trabajadores y empresarios de la Comunidad suscribieron 653.880 contratos temporales y 45.895 indefinidos. Así, del total de las relaciones laborales, el 93,4% fueron temporales y sólo el 6,5, de duración indefinida, lo que supone una tendencia ascendente frente a los acuerdos laborales formalizados en los últimos cuatro años.

Entre 2004 y 2007, se acumuló una disminución de 2,2 puntos al reducirse el porcentaje de contratos temporales desde el 95,29 hasta el 93,02 por ciento. Sin embargo, en los doce meses de 2008, la temporalidad de los contratos aumentó en 0,42 puntos. Este comportamiento de los acuerdos de duración temporal se repitió en el conjunto del Estado aunque el porcentaje en España se situó el pasado año en el 92,9, mientras en Castilla y León fue del 93,4, es decir, medio punto más.

Asimismo, el número de contratos indefinidos se redujo en la Comunidad en 2008 pese a que desde 2004 no había descendido en ningún ejercicio, aunque representan un porcentaje mayor que en el conjunto del país.

Respecto a la comparativa entre comunidades autónomas, Castilla y León se mantuvo en la misma posición que en 2006, es decir, entre las seis autonomías con una tasa de temporalidad más baja. En 2008, la Comunidad registró un nivel de temporalidad del 25,9 por ciento, más de tres puntos por debajo de la media nacional que se sitúa en el 29,3 por ciento. La región conservó su puesto al igual que Cataluña que ocupa el primer lugar con el 21,2 por ciento.

La provincia con mayor proporción de contrataciones temporales fue Palencia (94,7 por ciento), seguida por Valladolid (94,1), Zamora (93,8) y Burgos (93,6). Estas cuatro superan la media de la Comunidad que se situó en el 93,4 por ciento. A su vez, los contratos temporales tuvieron menor incidencia en Soria (93,5), León (92,8), Salamanca (92,4) y Segovia (92,6).

Por sectores económicos, la tasa de temporalidad en el ámbito público se encuentra por debajo de la del total de la población asalariada. En el mercado laboral privado el número de contratos de duración determinada descendió en los últimos tres años. Así experimentaron una caída mayor que la sufrida en el sector público, protagonizada, sobre todo, por las mujeres.

En cuanto a la actividad económica, fue el sector servicios el que aglutinó un 76% de las contrataciones temporales en 2008 en Castilla y León. Sin embargo, la construcción redujo desde 2006 un 3,68 por ciento el número de contrataciones de duración determinada al igual que la industria.

La conversión de contratos temporales en indefinidos es una de las vías de acceso al empleo estable. En Castilla y León, el 42,9 por ciento de las relaciones laborales de duración indefinida constituidas en 2008 tuvieron este origen. Así se transformaron 34.600 contratos, lo que supone el 5,2 por ciento de los contratos temporales totales. De ellos, la mayoría fueron de la modalidad «eventual por circunstancia de la producción», de empleados del sector servicios y varones de entre 30 y 39 años.

El porcentaje de contratos convertidos pasó de un 4,15 por ciento en 2004 a un 5,29 en 2008. En 2005, la tasa se sitúo en el 4,64 por ciento y ascendió hasta el 7,15 en 2006. A partir de ese año comenzó a descender hasta alcanzar el valor marcado el pasado año.

Respecto al tipo de contrato temporal, los más habituales fueron los eventuales (43,7 por ciento) y los de obra o servicio (39,6). En la Comunidad, cabe destacar que las mujeres firmaron el pasado año tres de cada cuatro contratos de interinidad, en su mayoría de duración indeterminada, mientras que fueron los hombres los que protagonizaron el 70 por ciento de los contratos de relevo por jubilación parcial, principalmente, en el ámbito de la industria.