La Comunidad acogerá el despegue de la macrorregión en septiembre

La constitución se firmará por los presidentes de Castilla y León, de Galicia y de la Región Norte de Portugal durante la primera quincena

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El consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, confirmó ayer que el convenio para constituir la primera macrorregión ibérica será firmado en Castilla y León en los primeros quince días de septiembre por los presidentes de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, y de la Región Norte de Portugal, Carlos Lage. De Santiago-Juárez realizó este anuncio tras reunirse en Oporto (Portugal) con el consejero de Presidencia, Administraciones Públicas y Justicia de Galicia, Alfonso Rueda, y con el presidente de la Comisión de Coordinación y Desarrollo Regional de la Región Norte de Portugal, Carlos Lage.

Allí avanzó que el acuerdo constituye el «paso previo» para la puesta en marcha de esta nueva figura que constituirá «un nuevo espacio» de cooperación entre tres territorios que tienen «mucho que compartir» a partir de elementos comunes. Bajo el nombre de Regiones del Sudoeste Europeo (Resoe), el convenio de constitución, consensuado ayer por todas las partes, será rubricado «en los primeros quince días de septiembre» en Castilla y León. Además, la presidencia será compartida.

El consejero portavoz resaltó que la elección del modelo macrorregional resulta más «adecuado» para el desarrollo de políticas en los ámbitos de la economía, el conocimiento, el medio ambiente, la cultura o el turismo que constituyen «las grandes áreas» sobre las que «en un primer momento» se asentará el trabajo en común. De hecho, incidió en que estamos ante una figura «relativamente nueva» en el conjunto de la UE del que tan sólo existen «unos pocos precedentes» en países del norte aunque los resultados revelan «que el camino de las macrorregiones tiene mucho futuro».

Por ello, insistió en que este paso supone el «germen» de un proceso «de carácter interregional y transnacional» que permite «anticiparse» al nuevo escenario de financiación europea y «definir» a las autoridades comunitarias en qué «espacios de colaboración» pueden trabajar los territorios que forman parte de la macrorregión.

Uno de los aspectos novedosos es la constitución de grupos de trabajo para cada una de las áreas de actuación que se han planteado o que puedan establecerse en el futuro. Su objetivo es la «realización de proyectos conjuntos, el impulso y la coordinación» de las áreas de colaboración. Estarán coordinados por un comité de seguimiento con representantes de la sociedad civil: organizaciones empresariales y sindicales; universidades así como todas aquellas asociaciones y colectivos que puedan «contribuir» a la consecución de los objetivos de la macrorregión. Asimismo, con su puesta en marcha, se pretende elaborar proyectos para conseguir fondos en el nuevo marco europeo.

El consejero de la Presidencia destacó que este «papel activo» de la sociedad civil es «fundamental» ya que la cooperación entre territorios debe contar de modo «casi obligatorio» con la «complicidad» de los ciudadanos. De hecho, apuntó que el «éxito» de iniciativas de este tipo radica «en gran parte» en que las administraciones consigan que la sociedad «se implique y los haga suyos». Además, del ámbito institucional la colaboración se extiende a otros cinco ámbitos: economía e industria; universidades e investigación; empleo; medio ambiente, así como la cultura y el turismo.

La macrorregión aglutinará a más de nueve millones de habitantes repartidos entre los tres territorios con una extensión superior a los 145.000 kilómetros cuadrados en la que asientan una veintena de universidades y siete aeropuertos de diferente tamaño, entre otros recursos.