La Policía Nacional destacó que las provincias con la mayor cantidad de drogas incautadas fueron Burgos y León.
La Policía Nacional destacó que las provincias con la mayor cantidad de drogas incautadas fueron Burgos y León. / E.p.
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La Policía Nacional de Castilla y León hizo un balance positivo del primer trimestre de este año en la lucha contra el tráfico de drogas en la región, un periodo en el que se han llevado a cabo 36 operaciones por las que se han intervenido más de 165 kilos de droga. De ellas, 12 han sido investigaciones a media y gran escala y 24 han sido operativos contra la venta al menudeo por los que se han desmantelado importantes puntos negros de adquisición de estas sustancias tóxicas.

La Policía destacó en este apartado las provincias de Burgos donde, solo en el mes de marzo, se incautaron más de diez kilos de cocaína; León, con ocho operaciones antidroga en la provincia; Salamanca que en un operativo se interceptaron 71 kilos de hachís, o Valladolid con un total de once operaciones desarrolladas en el trimestre que han arrojado un balance de 65 detenidos.

En cuanto a la cantidad y tipología de la sustancia estupefaciente intervenida en Castilla y León, la mayor incautación corresponde al hachís, casi 80 kilogramos seguida de la marihuana con más de 45 kilogramos, cocaína donde se superan ampliamente los 12 kilogramos, speed más de diez kilogramos, heroína intervenidos casi cuatro kilogramos, junto con otras sustancias como ketamina que hacen un total de más de 165 kilogramos de droga decomisada en este primer trimestre y 140 detenidos.

Uno de los objetivos específicos que la Policía Nacional refleja en su Plan Estratégico 2017-2021 es “incrementar el esfuerzo en la lucha contra el tráfico de estupefacientes”. Por ello, la Jefatura Superior de Policía de Castilla y León ha puesto especial énfasis en la erradicación de este tipo de conductas que tanto “daño” generan a su alrededor. Lo cual queda reflejado en las más de 1200 actas que se han levantado por infracción a la Ley Orgánica 4/2015 de protección de la seguridad ciudadana por consumo o tenencia de drogas en lugares o establecimientos públicos.

El ‘Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad en los Centros Educativos y sus entornos’ que se desarrolla en todo el territorio nacional, tiene como principal objetivo responder de manera preventiva, coordinada y eficaz a las cuestiones relacionadas con la seguridad de menores y jóvenes en la escuela y su entorno, fortaleciendo la cooperación policial con las autoridades educativas en sus actuaciones para mejorar la convivencia y la seguridad en el ámbito escolar.

Este Plan Director, vigente todo el año, tiene fases de intensificación donde se incrementan los esfuerzos de vigilancia por parte de la Policía Nacional alrededor de los centros escolares, con la prevención como elemento de especial importancia hacia nuestros jóvenes, poniendo especial atención en la detección de posibles puntos de venta de drogas dedicados al tráfico minorista, al objeto de conseguir su desarticulación.

Detenciones

La I Fase tuvo lugar entre los días 8 a 19 de enero, destacando los cinco detenidos —tres en Palencia y dos en Valladolid— en este periodo de intensificación de vigilancia en los colegios.

Asimismo, durante los días 23 a 31 de marzo se desarrolló la I Fase de intensificación del “Plan Operativo de Respuesta Policial al Tráfico Minorista y Consumo de Drogas en Zonas, Lugares y Locales de Ocio”. Este Plan, que también está vigente todo el año, tiene como objetivo reducir o eliminar el consumo de drogas en zonas de ocio, especialmente entre los jóvenes. En la mencionada fase se intervinieron en la región en estas zonas, alrededor de medio kilo de sustancia estupefaciente a un total de unas 300 personas.

El blanqueo de dinero o capital es un proceso a través del cual se trata de encubrir el origen de los fondos generados mediante el ejercicio de algunas actividades ilegales o criminales entre las que se encuentra el tráfico de drogas. El lavado de dinero negro o blanqueo de capitales supone un “último eslabón” en la cadena criminal como proceso por el cual los delincuentes tratan de conseguir que un dinero logrado de modo ilícito, pase a formar parte del flujo económico legal. Por ello, la Policía Nacional no finaliza su intervención con la puesta a disposición judicial de los detenidos por delitos contra la salud pública, sino que se abre una nueva línea de investigación por agentes especializados en delincuencia económica.