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La mortalidad en Castilla y León se ha reducido un 25 por ciento en una década (hasta 2015), lo que ha supuesto unas 3.000 muertes menos al año, y la esperanza de vida se ha situado en 83,98 años, uno más que la media española (82,8) y muy por encima de la de la Unión Europea (80,6). Así lo reflejan los datos referidos a Castilla y León del informe elaborado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad titulado ‘Indicadores de salud 2017. Evolución de los indicadores del estado de salud en España y su magnitud en el contexto de la Unión Europea’, recientemente publicado.

Sáez Aguado destacó la importancia de los datos que ofrece este estudio e incidió en la reducción de la mortalidad y otros datos “positivos” como los que afectan a la atención sanitaria o los hábitos de vida saludables, que a pesar de ser más favorables, se pueden mejorar.

El consejero señaló que en base a estos datos, se tratará de incidir en cuestiones como los factores de riesgo, ya que su reducción permitiría incidir mucho en la morbilidad y la mortalidad y se intentarán mejorar las desviaciones que se aprecien aunque también ha incidido en que la asistencia sanitaria en general responde de manera “razonable”. En concreto, según este estudio, en Castilla y León la esperanza de vida al nacer es de 83,98 años —por encima de la media española, de 82,8, y bastante superior a la UE, que se queda en un 80,6—. Las mujeres son las que alcanzan una edad más elevada, con una esperanza de vida de 86,8 años, y los hombres llegan a los 81 años.

La esperanza de vida (EV) es un buen indicador del nivel de salud de una población y también del nivel social, económico y sanitario. Solo Madrid, con 84,4 años, y Navarra, con 84, se sitúan por delante de Castilla y León. La EV de los castellanoleoneses es 2,3 años superior a la de los andaluces, la comunidad con peor indicador. Además, desde 2005 se ha incrementado en 2,4 años, de forma que en la última década, la ganancia en esperanza de vida se ha incrementado 86 días cada año.

Otros parámetros sintetizan en un solo indicador no solo la duración, sino también la calidad de vida, cuestión muy importante en las sociedades en las que una mayor esperanza de vida se asocia a la presencia de enfermedades crónicas. Así, otros indicadores miden la calidad de vida expresada como limitación de la actividad —años de vida saludables (AVS)— o como percepción subjetiva de las personas sobre su salud —esperanza de vida en buena salud (EVBS)—.

A este respecto, ambos indicadores presentan mejores datos en Castilla y León que la media nacional, concretamente 69,9 años de vida saludables —la media nacional es de 66,7— y esperanza de vida en buena salud: 63,3 años en la Comunidad frente a 60,8 en España. Los castellanoleoneses viven más años, más años sin limitaciones o en mejor estado de salud que el resto de españoles.

Gran utilidad

Por otra parte, el consejero explicó que los datos de mortalidad son de gran utilidad para evaluar el estado de salud de la población, para la vigilancia epidemiológica y para la planificación sanitaria. El Informe ofrece datos importantes para distintas enfermedades. La tasa de mortalidad general, ajustada por edad, por cien mil habitantes, es en Castilla y León de 422,14, un 8,6 por ciento inferior a la media nacional, de 462,07; es la tercera comunidad con menor tasa de mortalidad general, por todas las causas. Además, en la última década la mortalidad se ha reducido en un 24,9 por ciento, una disminución a la que ha contribuido en gran medida la mejora de la asistencia sanitaria.

La mortalidad por enfermedades del aparato circulatorio es un 12 por ciento inferior a la de España —tanto en relación con la isquemia cardíaca como con los accidentes cerebrovasculares—. La tasa de mortalidad por tumores malignos es en Castilla y León es similar a la nacional —142,6 frente a 141,6—. En enfermedades crónicas —EPOC, enfermedades del hígado y del riñón—, la mortalidad es significativamente inferior y ligeramente superior en diabetes.

Otro parámetro a tener en cuenta para analizar la salud de una determinada población es la morbilidad, es decir, la cantidad de personas que enferman en un determinado periodo de tiempo. En este aspecto, con tasas ajustadas por edad, las enfermedades del aparato respiratorio y las del aparato digestivo se sitúan por encima de la media española —con 1.050 casos frente a los 983 y 1.071 frente a los 1.011, respectivamente—.

FuenteEUROPA PRESS
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