El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, junto al delegado territorial de la ONCE, Ismael Álvarez.
El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, junto al delegado territorial de la ONCE, Ismael Álvarez. / E.p.
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La Consejería de Sanidad y la ONCE rubricaron ayer el convenio mediante el que las personas ciegas de Castilla y León contarán con tarjeta sanitaria en braille y recetas accesibles mediante correo electrónico para que puedan consultarlas de forma adaptada a sus necesidades en formato audible gracias a un convenio que suscribirán la Consejería de Sanidad y la ONCE.

El acuerdo, que estará vigente durante dos años con posibilidad de prórroga, pretende establecer un marco de colaboración entre ambas entidades que permita, a través de diversas actuaciones y programas, garantizar a las personas ciegas o afectadas por deficiencias visuales de carácter grave o severo el acceso en condiciones de igualdad a todos los servicios y prestaciones del Sistema de Salud de Castilla y León.

El acuerdo tenía previsto rubricarse el pasado 19 de diciembre, cuando se explicó en rueda de prensa, aunque un problema con las fechas impidió que asistiera el delegado territorial de la ONCE en Castilla y León, Ismael Álvarez, quien firmó ayer este convenio con el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, quien estuvo acompañado por el director general de Innovación de la Gerencia Regional de Salud, Rafael Sánchez.

Mediante este acuerdo se adaptarán los sistemas de información y las aplicaciones informáticas para lograr una mejora accesibilidad de estas personas con discapacidad visual severa, algo en lo que colaborará la ONCE, que asesorará y supervisará las medidas y el desarrollo de los programas.

Entre las medidas concretas que se llevarán a cabo, la Gerencia Regional de Salud posibilitará el acceso de las personas ciegas a la información contenida en las recetas médicas y prescripciones facultativas en formato electrónico, es decir, por correo electrónico, mediante la adaptación de la aplicación correspondiente que permitirá que sea audible.

Asimismo, posibilitará también el acceso a la información contenida en la tarjeta sanitaria, a través de su adaptación al sistema braille y de la inclusión de códigos de lectura mediante sistemas electrónicos accesible para aquellos usuarios que dispongan de dispositivos adaptados.

Además, se ofrecerá el acceso gratuito a glucómetros y a sistemas de monitorización continua de glucemia para las personas ciegas con diabetes que requieran del uso de los mismos. Con ello se permite una autonomía personal plena en el autocontrol y cuidados específicos para dicha enfermedad.

Actualmente estos sistemas se disponen para menores de 14 años y progresivamente se extenderá su uso a otros grupos de población como mujeres embarazadas, personas con discapacidad funcional o personas con diabetes mellitus tipo 1 con descompensaciones “frecuentes”.

Recetas

Por otra parte, a través de este acuerdo se ofrece la posibilidad de que los servicios de medicina de empresa de la ONCE emitan recetas del Sistema Público de Salud para sus trabajadores, la mayoría de los cuales son personas con discapacidad. Para el desarrollo de esta medida será necesaria la adecuada coordinación con los médicos de familia de dichos pacientes y se establecerá el procedimiento para la emisión de etiquetas a aquellos pacientes que requieran recetas de forma habitual por el médico de empresa.

Sáez Aguado destacó esta medida dentro de las que contribuyen a la “humanización” de la sanidad al adaptar la misma a las necesidades y requerimientos de los pacientes. Otras iniciativas que, de forma indirecta, ya ha puesto en marcha la Consejería de Sanidad y que se enmarcan dentro de las actuaciones que se llevan a cabo es la prevención de la retinopatía diabética, ya que es una de las principales causas de ceguera.