El vicepresidente de la Junta, Francisco Igea y la consejera de Sanidad, Verónica Casado, durante la reunión con Eficanza. / EFE
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La Junta tuvo ayer su primer contacto con la concesionaria del Hospital de Burgos, Eficanza, para explorar la reversión sin coste de un modelo público-privado que no ha sido “bueno”, el que “peores resultados ha dado”, según el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, que ve fórmulas para recuperar esa gestión, con ejemplos en Francia.

El vicepresidente de la Junta, la consejera de Sanidad, Verónica Casado, y el gerente de la sanidad regional, Sacyl, Manuel Mitadiel, se reunieron ayer con la concesionaria como paso previo para que en septiembre se cree la comisión tripartita Junta, empresa y Cortes que analice esa posible reversión de la concesión, siempre que no tenga un coste para las arcas públicas, recordó Igea en declaraciones a los periodistas.

Minutos antes de la reunión, sostuvo que hubo muchas reversiones en España y fuera, con experiencias en Francia que se pueden tomar de modelo, y en cuanto al ejemplo del hospital de Alcira, en Valencia, no es lo mismo ya que no fue una reversión sino un final de contrato, explicó.

Reunión en Burgos

Igea (Cs), que anunció que este mismo viernes la consejera de Sanidad se desplazará a Burgos para reunirse con los profesionales del hospital y conocer la situación y su opinión, afirmó que el modelo elegido en Castilla y León no es “un buen modelo de los público privados”, y posiblemente haya sido el que peores resultados ha dado, con “un coste muy elevado” y no se trata ahora de que siga costando dinero.

El vicepresidente de la Junta incidió ante los medios en que la reversión de la concesión es el punto 33 de los cien que consensuaron con el PP para formar gobierno en Castilla y León siempre que “no suponga un añadido a las arcas públicas” de una Consejería que ya tiene 800 millones de euros más de gasto comprometido para 2019 de los presupuestados.

En este sentido, existen varias alternativas posibles de fórmulas de reversión y de tiempos que hay que estudiar y mirar “sin apriorismos” para ver cual es la mejor solución para el hospital burgalés.