PP y PSOE necesitan de un acuerdo con Ciudadanos para gobernar en la Junta de Castilla y León. / Efe
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Dos días después de la celebración de las elecciones autonómicas, los candidatos a la Presidencia de la Junta ya están centrados en la consecución de un pacto de gobernabilidad, en un escenario en el que el candidato de Cs, Francisco Igea, duda del PP; el PP tienta a Cs con sus afinidades económicas y PSOE desconfía de los acuerdos entre ambos.

El día II d.C. (después de los comicios) comenzó con un mensaje del candidato de Cs, Francisco Igea, en las redes sociales, en el que ha prometido un “cambio” en Castilla y León, aunque avisó de que la formación naranja “no cambiará una arbitrariedad por otra”, es decir, no ha despejado si pactará con el PSOE (ganador de las elecciones) o con el PP (quien lleva en el poder 32 años en la región).

Un mensaje que el líder autonómico de Cs colgó en su perfil de Facebook horas antes de que su formación inaugurara en Madrid la primera reunión del comité nacional creado por la formación naranja para dirimir los pactos en distintas Comunidades Autónomas, como en Castilla y León.

Mientras que la comisión nacional de pactos de Cs se reunía en Madrid (a la que no acudió Igea) el candidato socialista a la Junta Luis Tudanca, mantenía un encuentro con el plenario de su Ejecutiva autonómica para analizar los resultados obtenidos el pasado domingo, que les auparon como primera fuerza.

A casi doscientos kilómetros de distancia, el candidato socialista a presidir el Ejecutivo autonómico pidió a Cs y a su comisión de pactos que afronten estas negociaciones en clave autonómica, pues Tudanca expresó que, por su parte, “la única voz” que trasladará en sus futuras reuniones con Ciudadanos será la de Castilla y León.

“Si quieren seguir hablando a nivel nacional que sigan y que pidan lo que quieran”, añadió el socialista, quien confesó que él mismo liderará estas negociaciones, en las que pondrá encima de la mesa los problemas de la Comunidad, como despoblación o servicios sociales.

En este sentido, Tudanca reconoció que “confía y espera” que Castilla y León no se convierta en una “moneda de cambio” entre PP y Cs dentro de los pactos que estas dos formaciones van a tener en otros territorios como en Madrid.

Al tiempo que el socialista pronunciaba estas palabras, el secretario general de Cs, José Manuel Villegas, alertaba a los barones autonómicos socialistas de que para ceder la gobernabilidad en determinadas comunidades, los candidatos deberán primero “renegar” del ‘sanchismo’ y a nivel nacional el Gobierno deberá aplicar el artículo 155 de la Constitución en Cataluña.

El último en avanzar sus movimientos en el juego de los pactos fue el candidato del PP a la Presidencia de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, quien expresó su voluntad de “liderar” y “ponerse al frente” de las negociaciones que permitirán “formar un gobierno moderado y centrado” en Castilla y León.

Para granjearse el apoyo de los 13 procuradores de la formación naranja en la Comunidad, Fernández Mañueco defendió las mayores coincidencias de su programa, que incluye la supresión de aforamientos que demanda Cs, frente a “incompatibilidades claras” del PSOE como la subida de impuestos.

Y recordó que el propio líder nacional de Ciudadanos, Albert Rivera, dijo hasta la saciedad que con el “sanchismo no”, y a su juicio “si hay una persona ‘sanchista’ es Luis Tudanca”.

De este modo, al igual que Cs, el popular explicó que el PP creará dos comisiones, una para propiciar ese acuerdo autonómico, que encabezará el propio Mañueco, y otra que, en este caso, “ayudará”, cuando se necesite, a la hora de pactos en diputaciones y ayuntamientos y que liderará el secretario autonómico del PP, Francisco Vázquez.

No obstante, frente a este ofrecimiento del PP y de su candidato, la otra parte necesaria para el acuerdo, su homólogo de Cs Francisco Igea, aseguró que el PP ha sufrido una “durísima derrota” en la Comunidad y “no está en condiciones de encabezar un cambio con sus símbolos” pero advirtió de que esto no quiere decir que exista un acuerdo con el PSOE.

Y es que Igea insistió en que el cambio que demandan los ciudadanos de Castilla y León es de políticas y no de las “ambiciones de las personas” y si Mañueco “no entiende esto, es que no ha entendido nada”.