Gobierno y Junta desbloquean el II Plan de Calidad de las Aguas tras dos años de arduas negociaciones

La estrategia contempla una inversión de 1.055 millones que permitirá desarrollar cerca de 4.000 actuaciones en la Comunidad hasta 2015, tanto dentro como fuera de la Red Natura

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El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) y la Consejería de Medio Ambiente han cerrado ya, tras dos años de arduas negociaciones, el II Plan de Calidad de las Aguas con una inversión definitiva para Castilla y León de 1.055 millones. Ahora sólo falta cuadrar las agendas para que el protocolo de colaboración entre el Estado y la Junta se selle sobre el papel y se desbloqueen casi 4.000 actuaciones que están pendientes de este acuerdo desde el año 2007, fecha en la que se aprobó el plan y cuyo principal objetivo es que en el umbral de 2015 esté garantizado el buen estado ecológico de los ríos, prioridad de la Directiva Marco del Agua.

No obstante, pese a la demora es cierto que las dos administraciones han aprovechado el tiempo y han venido trabajando en paralelo para que una vez que se rubrique el acuerdo los principales proyectos se encuentren ya en fase avanzada. Además, estos dos años han servido también para marcar prioridades y el conjunto de obras que se desarrollarán. De hecho, el protocolo que firmará el Ministerio con Castilla y León incluye como novedad, sobre otros ya en marcha como el de Aragón, la definición de prioridades y tiempos marcados en función de la problemática de vertidos.

De todos los planes regionales, el de Castilla y León será el que contará con mayor aportación del Gobierno central, en concreto 343 millones de euros de los 1.055 totales. El resto, 712 millones, los sufragará la Junta -Administración que tiene las competencias en la materia-, a través de la Consejería de Medio Ambiente y la Sociedad Pública de Medio Ambiente de Castilla y León, según fuentes de la negociación.

La inversión se estructura en cinco grandes capítulos. Por un lado se encuentran las obras de interés general, que sufragará el Gobierno en su integridad a través de la Confederación Hidrográfica del Duero, y que suman una inversión de 81 millones de euros. En segundo lugar, para la incorporación de tratamientos terciarios en zonas sensibles, aquellos que eliminan la contaminación por nitrógeno y fósforo y que es el grado más avanzado de depuración, se invertirán 40 millones, financiados también íntegramente por la CHD. Estos tratamientos se incorporarán a las grandes ciudades de la cuenca, por ejemplo a Valladolid.

En tercer lugar, a través de la Sociedad Estatal Aguas del Duero y la Sociedad Pública de Medio Ambiente de la Junta, se dedicarán 130 millones, principalmente, a actuaciones vinculadas a las estaciones depuradoras de Burgos, León, Segovia y Ávila. El cuarto anexo, que desarrollará íntegramente la Junta con una aportación de 347 millones, incluye actuaciones de depuración y saneamiento en territorio que no está incluido dentro de la Red Natura y en poblaciones de menos de 2.000 habitantes.

Finamente, el quinto eje, con una partida de 458 millones de euros, se centra en actuaciones en territorio incluido en Red Natura y también en poblaciones de menos de 2.000 habitantes. En este caso, la CHD sufragará el 30 por ciento de la inversión, aproximadamente, y el resto lo aportará la Consejería de Medio Ambiente.

El II Plan de Calidad de las Aguas es continuación del que se desarrolló en 1995 por la entonces Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Vivienda del Ministerio de Obras Públicas, Transporte y Medio Ambiente, con el horizonte puesto en el año 2005, fecha clave señalada por la Directiva 91/2717CEE para alcanzar la conformidad de los sistemas de depuración de las aglomeraciones urbanas mayores de 2.000 habitantes equivalentes. La ejecución de este Plan, que contó con el acuerdo de colaboración y cooperación de todas las comunidades y ciudades autónomas, permitió que España alcanzara un nivel de conformidad del 77 por ciento.