El vino es un elemento “clave” para el turismo de la Comunidad

La consejera de Cultura recuerda que la actividad implica a muchos otros servicios.

0

El vino es un elemento “clave” para el turismo de Castilla y León ya que, además de generar riqueza en las propias bodegas, el desarrollo del enoturismo implica el crecimiento también de otros muchos servicios como es el turismo rural, la gastronomía o el turismo activo.

Así lo aseguró ayer en Medina del Campo (Valladolid) la consejera de Cultura, Alicia García, quien asistió a la firma del convenio de colaboración sobre la gestión del Club de producto Rutas del Vino de España, entre la secretaria de Estado de Turismo, Isabel Borrego, y el presidente de la Asociación española de Ciudades del Vino (ACEVIN) Diego Ortega.

Ventajas

En este acto. García defendió que pertenecer al Club de producto Rutas del Vino de España tiene grandes ventajas porque garantiza que las rutas enoturísticas ofrezcan una visita acorde con las expectativas del turista, implica conseguir una red de cooperación público-privada y empresarial, y consigue integrar bajo un mismo concepto turístico los recursos y servicios turísticos y potenciarlos en una zona vitivinícola para facilitar la comercialización conjunta de toda esa zona e impulsar su desarrollo económico y social.

Por eso, desde la Junta se apoya institucional y económicamente el desarrollo de producto en torno a las denominaciones de origen de la Comunidad y su certificación para su inclusión en el Club de producto Rutas del Vino de España, ya que se considera a este Club un elemento clave.

La consejera recordó que la Ruta del Vino Ribera del Duero logró su certificación en 2010, al igual que la del Bierzo en 2012 y la de Rueda en el año en curso. Además, mostró su esperanza de que en un futuro cercano puedan unirse también la Denominación de Origen Cigales y al Consorcio Ruta del Vino Arlanza.

Internacionalización

Por otra parte, García señaló que el enoturismo es también un producto turístico prioritario en la región, sobre el que se actúa teniendo en cuenta que es un producto desestacionalizador, por lo que representa una gran oportunidad para aprovechar las infraestructuras y para el desarrollo turístico de los territorios, y que ofrece una gran oportunidad para internacionalizar la oferta turística.

En este sentido, el último informe de ACEVIN señala que la demanda enoturística en España sigue siendo mayoritariamente nacional, pero que la internacional va creciendo sobre todo en los mercados alemán y británico, dos destinos que Castilla y León tiene marcados como prioritarios. Además, revela que su futuro pasa por ofrecer una oferta gastronómica de calidad y recursos culturales y patrimoniales.