El número de accidentes laborales desciende un 21,7% en 2009

Durante el pasado año se contabilizaron en la Comunidad un total de 35.233 siniestros, teniendo en cuenta los ocurridos in itinere y los sucedidos durante la jornada laboral

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El número de accidentes laborales en Castilla y León se redujo un 21,7 por ciento durante el año pasado respecto al año anterior, un descenso que alcanza el 27,8 por ciento en el caso de los accidentes de trabajo calificados como graves y el 42,7 por ciento en el de los mortales. Así, durante 2009 se produjeron en la Comunidad un total de 35.233 accidentes laborales, incluyendo los sucedidos durante la jornada y los ocurridos in itinere.

Así lo aseguró ayer el viceconsejero de Empleo, Ignacio Ariznavarreta, quien asistió en León a la celebración del Consejo Regional de Seguridad y Salud Laboral de Castilla y León. En la Comunidad, el número de accidentes con baja en jornada laboral por cada 1.000 trabajadores en alta fue en el año 2009 de 42, frente a los 52,2 del año 2008, lo que supone un descenso de casi el 20 por ciento, descenso que alcanza el 30 por ciento si se compara con el índice de incidencia correspondiente al año 2005.

El número de accidentes de trabajo mortales en jornada por cada 100.000 trabajadores en alta en el año 2009 fue de 5,3 en Castilla y León, con un descenso respecto al año anterior del 40 por ciento. Además, el índice de incidencia en el caso de los accidentes graves se situó en 36,9 accidentes de trabajo por cada 100.000 trabajadores en alta, experimentando también un descenso respecto al año anterior del 28,6 por ciento.

Con estos datos, Ariznavarreta, aseguró que puede afirmarse que «en el año 2009, el balance general de la siniestralidad laboral en Castilla y León es satisfactorio». «Todo lo que sea disminuir el número de accidentes, que es lo que ha sucedido en el año 2009 es positivo y más si observamos que en la tendencia y la evolución de los últimos diez años en la Comunidad ha descendido paulatinamente el grado de incidencia de los accidentes laborales», dijo.

Además, indicó que este importante descenso en las cifras no responde exclusivamente al que haya disminuido la actividad laboral por la crisis económica, sino que afirmó que «hay que tener en cuenta los índices de incidencia», que consisten en tomar una muestra de trabajadores en dos años distintos y hallar la proporción. Aquí, los datos reflejan que en los «accidentes con baja en jornada laboral, por cada 1.000 trabajadores dados de alta en 2009, el índice de incidencia fue de 42 accidentes, mientras que en el año 2008, ese mismo índice de incidencia fue de 52, por lo que hay una disminución de diez puntos, o que supone un descenso del 20 por ciento», señaló Ariznavarreta.

Por último, el viceconsejero de Empleo del Gobierno autonómico manifestó su intención de que 2009 no sea «un año excepcional», sino que este descenso tenga continuidad durante los ejercicios de 2010 y 2011.