El frío y la nieve ponen en alerta roja al norte de la Comunidad

Las zonas norteñas de las provincias de León, Burgos y Palencia podrían alcanzar durante la jornada de hoy los 20 grados bajo cero

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El norte de las provincias de Burgos, León y Palencia se mantienen en alerta roja, la máxima prevista por la Agencia Española de Meteorología (Aemet), durante la jornada de hoy, en la que los termómetros podrían alcanzar los 20 grados bajo cero en la Cordillera Cantábrica y los 13 bajo cero en la comarca zamorana de Sanabria, el este (Sistema Ibérico) y el sur (Sistema Central), principalmente en Ávila, Segovia, Salamanca y Soria. Las nevadas se mantendrán en Ávila, Salamanca, Segovia, Soria y Zamora, mientras que en el norte el protagonista será el frío.

Castilla y León ya ‘tiritó’ de frío la madrugada de ayer, sábado, debido a la ola de frío polar que ha desplomado las temperaturas en los últimos días y ha convertido en hielo el manto de nieve que tiñe de blanco gran parte del territorio castellano y leonés, sobre todo, las zonas de montaña donde se han registrado las principales complicaciones para el tráfico y para la vida cotidiana de las personas.

Precisamente, la nieve y el hielo hizo complicada la circulación por las carreteras de la región, especialmente para el tráfico pesado. Los 225 camiones embolsados el viernes en la Autovía de la Meseta (Palencia-Cantabria), a la altura de Aguilar de Campoo, y en la autopista del Huerna (León-Asturias) comenzaron ayer a circular después de permaneces retenidos desde el viernes. También la carretera N-111, entre Soria y el límite con la Rioja, tuvieron restringido el paso estos vehículos debido a la acumulación de nieve en la calzada y el fuerto viento que se registró en esa provincia.

Precisamente, a última hora de la tarde de ayer, el temporal mantenía cerrados siete puertos de montaña de la red secundaria de Burgos y León, las provincias más afectadas. Además, las cadenas o los sistemas antideslizantes se hacían imprescindibles para transitar por otros 12 altos de montaña, así como por numerosos puntos de la geografía regional.

Aunque la red principal se mantenía abierta al tráfico, desde la Delegación del Gobierno y la Agencia de Protección Civil se advertía de las dificultades de circulación que presentaban muchas de ellas, ya que las circunstancias cambiaban rápidamente por las nevadas continuas y el frío. No obstante, todos los medios disponibles por parte de las administraciones se encontraban trabajando para permitir su tránsito.