La consejera en funciones de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, durante la rueda de prensa. / jcyl
Publicidad

El Producto interior Bruto de Castilla y León registró en el primer trimestre de 2019 un crecimiento interanual del 2,6 por ciento, una décima más que en trimestre anterior y con una variación intertrimestrar positiva del 0,9 por ciento. El dato más negativo de estos primeros tres meses del año lo registró el sector energético Comunidad, con una variación negativa del 18,5 por ciento, con una mayor contracción del suministro de energía eléctrica, gas vapor y aire acondicionado justificado por la consejera en funciones de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, por el cierre de las últimas minas y de las térmicas en Castilla y León.

Asimismo, en la rueda de prensa de presentación de los datos de la contabilidad regional del primer trimestre del año, Del Olmo también lamentó el descenso experimentado por el sector primario en la Comunidad del 2,6 por ciento, debido al decrecimiento de la producción agrícola y la desaceleración ganadera, que podría ir a peor a lo largo del año por la previsible mala cosecha tras la sequía, explicó.

Sin embargo, el Valor Agregado Bruto industrial anotó un aumento del uno por ciento en el primer trimestre, una tasa superior a la observada en el periodo anterior (-0,1%), eminentemente gracias a las ramas manufactureras, que han pasado del 1,1% al 3,3% en estos tres meses iniciales. También registró un aumento el sector de la construcción, con un 3,4 por ciento —un 0,1% más— en los meses iniciales del 2019, con una actividad “más dinámica” en la edificación no residencial, mientras que el sector servicios observó también un incremento superior al del periodo anterior (3,3% y 2,7%).

A pesar de estos indicadores “positivos”, la consejera en funciones de Economía y Hacienda de la Junta, Pilar del Olmo, alertó de un proceso de “desaceleración” que podría producirse en toda Europa, en España y en Castilla y León, según los datos “internos” que maneja el Ejecutivo autonómico.

Aunque estos datos no fueron elevados a previsiones en la Comunidad al no haberse elaborado unos Presupuestos Generales autonómicos para el 2019, la consejera en funciones vaticinó que la economía castellanoleonesa de este año estará marcada por una desacelaración, debido a las “incertidumbres” mundiales como la “guerra” económica entre Estados Unidos y China o el brexit.

Las elecciones

También reconoció la consejera en funciones la incidencia que han podido tener en los números de la Comunidad los dos procesos electorales sustanciados en España el 28 de abril y el 26 de mayo, ya que “el dinero es miedoso”, y “temeroso” a los procesos de inestabilidad, como lo son unas elecciones. Unas circunstancias que impedirán reeditar en la Comunidad el crecimiento del 2,7 que se anotó la economía de Castilla y León durante todo el 2018. “Evidentemente, este año no creceremos lo mismo”, expresó Del Olmo, quien también comentó que la previsión podría oscilar entre el 2,2 y el 2,4 por ciento.

De este modo, en su última rueda de prensa como titular de Economía y Hacienda y tras casi 16 años en el Ejecutivo autonómico, Del Olmo reconoció que esta “aceleración en la producción” registrada en la Comunidad se irá “ralentizando” en los próximos meses, lastradas por economías como la alemana o por descensos como el número de matriculaciones de vehículos en la Comunidad. Un crecimiento contenido que también se trasladará a la creación de empleo en la Comunidad de Castilla y León.