El incendio de Sotillo de la Adrada arrasa alrededor de 300 hectáreas

Medios de cuatro comunidades colaboran en el control de las llamas, extendidas hasta la Reserva Natural del Valle de Iruelas • La altitud y el viento dificultan las labores de extinción

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Un hidroavión trabaja en la extinción del incendio declarado el sábado en Sotillo de la Adrada. / EFE
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El incendio declarado este sábado en Sotillo de la Adrada, al sur de la provincia de Ávila, se extendió hasta la Reserva Natural del Valle de Iruelas y obligó a movilizar hasta dieciséis medios aéreos de cuatro comunidades autónomas para tratar de controlar el avance de las llamas.

Declarado de nivel 1 por la Junta de Castilla y León (en una escala de 0 a 3 de menor a mayor peligrosidad), la evolución de este fuego es positiva, si bien en la noche del sábado al domingo el viento dificultó las tareas de los retenes que permanecían en la zona, según fuentes de la Junta de Castilla y León.

Esta circunstancia, unida a la altitud de la zona afectada por las llamas, complicó los trabajos de los medios humanos y materiales desplazados a este lugar del sureste de la provincia abulense.

El viento empujó las llamas al lado opuesto de esta parte de la vertiente oriental de la Sierra de Gredos, llegando a afectar a una parte de la Reserva Natural del Valle de Iruelas, que alberga una de las colonias más importantes de buitre negro en España.

Este espacio natural situado junto al embalse de El Burguillo, ya sufrió otro incendio en el año 1995, donde resultaron arrasadas 1.500 hectáreas.
En aquella ocasión, como ahora, el origen del incendio parece estar relacionado con un rayo, como sucedió con la mayoría de la docena de fuegos que el sábado se declararon en diversos puntos de la provincia de Ávila.

Hasta dieciséis medios aéreos procedentes de Castilla y León (7), Castilla-La Mancha (2), Comunidad de Madrid (5) y Extremadura (1), a los que se suma un helicóptero de coordinación, trabajaban en la extinción.

La Comunidad de Madrid llegó a prohibir ayer la navegación en el pantano de San Juan, limítrofe con la provincia de Ávila, debido a que los hidroaviones que trabajan en el incendio forestal de Sotillo de La Adrada repostaban agua allí.

“Por carga de agua de los aviones del Grupo 43 queda prohibido” el uso de embarcaciones en el pantano y “el baño se limita a las orillas”, indicó el servicio de Emergencias en su cuenta de Twitter, en la que también se pedía a los visitantes que siguieran los consejos de los servicios de emergencia y seguridad presentes en la zona.

A los medios aéreos se sumaron los terrestres en un dispositivo integrado por dos cuadrillas especialistas en la lucha contra incendios forestales (ELIF), cuatro Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF), diez autobombas, nueve cuadrillas de tierra y un Puesto de Mando Avanzado (PMA).

Asimismo, a las tareas de extinción se sumó en la noche del sábado un grupo de soldados de la Unidad Militar de Emergencias (UME) que fue solicitada por la Junta de Castilla y León.

El Ayuntamiento de Sotillo de la Adrada estima en 300 hectáreas la superficie afectada en esta zona de la provincia de Ávila que hace poco más de una semana vivió el incendio más importante de lo que va de verano en Castilla y León.

En aquel caso, las llamas carbonizaron 1.400 hectáreas en los municipios de Gavilanes, donde empezaron, y Pedro Bernardo, situados en el Valle del Tiétar, al igual que Sotillo de la Adrada.

Esta comarca abulense es una de las que presenta mayor peligrosidad para este tipo de siniestros en la Comunidad.