Desarticulada una banda de 13 rumanos tras cometer 38 robos en 4 provincias

La Guardia Civil se incauta de 50 toneladas de diferentes metales que iban a ser transformados para su venta al por menor

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La Guardia Civil, a través de la Unidad Orgánica de Policía Judicial en la denominada ‘Operación Currumpal’, ha desarticulado una red organizada con 13 detenidos en Palencia y Valladolid e intervenido 50 toneladas de diferentes metales procedentes de distintos robos. El material se sustrajo de explotaciones agrarias, transformadores, líneas eléctricas y telefónicas, sistemas de iluminación o vías férreas, y era transformado para su venta al por menor.

Igualmente se ha incautado maquinaria empleada para la transformación del cobre y diversas herramientas y objetos de procedencia ilícita como radiales, compresores, cortasetos y motosierras. En la operación para desarticular el robo de material de cobre para su posterior transformación y venta al por menor han sido detenidas diez personas como presuntas autoras de los robos investigados y otras tres como receptadores del material robado.

Utilizaban para ello una chatarrería como tapadera para sacar los efectos al circuito legal de compra-venta de metales reciclados, aprovechando la actividad legal de la empresa de reciclaje para la compra de la mercancía de origen ilícito.

Los detenidos son todos de nacionalidad rumana y residentes en Valladolid, que se trasladaban a provincias limítrofes para delinquir y posteriormente daban salida al material a través de una empresa de reciclaje en la provincia de su residencia. Se les imputan los delitos de asociación ilícita para la comisión de 38 robos cometidos en los últimos seis meses en las provincias de: Palencia (22), Valladolid (once), Zamora (cuatro) y Segovia (uno).

La operación se inició hace cinco meses tras el incremento de los robos de metales (cobre, bronce, aluminio, etc.), en explotaciones agrarias, transformadores, líneas eléctricas y telefónicas, sistemas de iluminación de polígonos industriales y en vías férreas donde se ejecutan obras.

La red había distribuido el trabajo en varios grupos. Uno de ellos se dedicaba a la elección y vigilancia de los objetivos; otro se ocupaba de la logística (vehículos y herramientas); otros cometían los robos; y un cuarto escalón, se dedicaba a la compra del material robado y su posterior venta o transformación. Los receptadores y vendedores finales poseían almacenes y chatarrerías.

Todos los detenidos en la operación han pasado a disposición judicial en los Juzgados de Valladolid y Palencia que en el momento de su detención se encontraban de Guardia.