Herrera (d), Juárez-Santiago (c) y Del Olmo (i) en las Cortes autonómicas. / Europa press
Herrera (d), Juárez-Santiago (c) y Del Olmo (i) en las Cortes autonómicas. / Europa press
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La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, propuso mantener una reunión con todas las fuerzas políticas en el mes de enero para, entre otras cuestiones, analizar los avances de la reforma del sistema de financiación autonómica que, según lamentó, son “escasos” a día de hoy.

En su discurso para defender los proyectos de ley de Presupuestos de la Comunidad y de Medidas Tributarias para 2018 en el debate de las enmiendas parciales que se sustentó ayer y seguirá mañana, Del Olmo recordó que la Junta precisa la colaboración de todos en lo que debe ser una “demanda de Comunidad” ante el Gobierno de la nación para empezar a recibir “cuanto antes” los recursos necesarios para prestar los servicios básicos de sanidad, educación y servicios sociales en condiciones de igualdad.

“Nos jugamos, pues, nuestro progreso social y económico”, advirtió Del Olmo, que pidió a los partidos seguir dejando la financiación autonómica al margen de disputas puramente partidistas, de acuerdo con el espíritu del pacto alcanzado con todos los grupos parlamentarios. Según explicó también, la reforma del modelo debe permitir ejercer el resto de competencias transferidas desde el Estado “que caen también en el orden económico”.

En su defensa de la “única propuesta” presupuestaria presentada para su debate en las Cortes, la de la Junta, Del Olmo se mostró convencida de que se trata de unos buenos presupuestos que ambicionan ir avanzando en las condiciones de vida en la Comunidad a través de más empleo “y una mejor respuesta a las necesidades de personas y familias, vivan en el medio urbano o rural”.
La titular de la cartera de Economía y Hacienda puso sobre la mesa también los “importantes” desafíos que debe resolver Castilla y León “de forma positiva” en referencia al cambio de modelo de financiación autonómica, a la adaptación a un buen ritmo y de la mano de la I+D+i a la economía 4.0 y a la mejora de los servicios públicos esenciales.
“Estamos convencidos de que la labor de la Junta a través de los presupuestos y en la colaboración con los agentes económicos y sociales y otras administraciones públicas ofrecerá buenos resultados”, aseveró Del Olmo.

En su explicación de las cuentas de la Comunidad para 2018, la consejera ha defendido también la necesidad de aprovechar los mayores ingresos que ofrece el objetivo de déficit permitido del 0,4 por ciento del PIB y que suponen casi 315 millones de euros más para inversiones públicas, unos recursos que, según ha recordado, se obtienen vía endeudamiento público y que explican que, tras diez años de déficit consecutivos, la deuda haya crecido “de forma importante”.

RENUNCIAR AL DÉFICIT

Del Olmo advirtió a este respecto de que esa deuda no dejará de crecer hasta que se comience a renunciar al déficit público y se dirija parte de los recursos a amortizar deuda para empezar a disminuir el gasto dirigido al capítulo de pasivos financieros.

Dicho esto y ante el “alarmismo interesado” sobre los efectos de la deuda de parte de la oposición, Pilar del Olmo ha recordado que Castilla y León mantiene ratio de endeudamiento por debajo de la media tanto en términos de PIB como por habitante y que es la octava comunidad autónoma menos endeudada con responsabilidad “sólo” sobre el 4,1 por ciento del total del endeudamiento autonómico.

En este punto, Del Olmo invitó a los grupos en la oposición a echar un vistazo a las cuentas de comunidades autónomas en las que gobiernan para comprobar que el capítulo de gastos para amortizaciones de deuda pesa más y crece más respecto a 2017 que el presentado por la Junta de Castilla y León.

Por otro lado, la consejera ha defendido las “rigurosas” previsiones macroeconómicas y mantuvo la confianza en la “positiva” evolución de la economía de Castilla y León, “que sigue creciendo respecto a 2016, un año especialmente bueno”, a lo que ha sumado los “favorables” indicadores laborables para 2017.

Finalmente, La consejera de Economía de la Junta de Castilla y León rechazó las propuestas de subidas impositivas a las clases medidas para lograr “hipotéticos” incrementos de la recaudación y “sin ningún fundamento realista” desde el convencimiento de que esas fórmulas sólo merman la renta disponible de empresas y familias con un posible efecto contrario, en referencia a una caída de la actividad, del empleo, deslocalizaciones a otros territorios vecinos con una fiscalidad más ventajosa o pérdida de ingresos.