Del Olmo anuncia que la economía regional creció un 2,5% en 2017

La consejera admite una “desaceleración” a pesar de cumplirse las previsiones en un año “complicado” tras las dificultades atravesadas por el sector primario con motivo de la sequía

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La consejera de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León, Pilar del Olmo. / Europa press
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La economía creció en Castilla y León un 2,5 por ciento en 2017, lo que supone una “desaceleración” a pesar de cumplirse las previsiones en un año “complicado” por la sequía que ha provocado importantes decrecimientos en el sector primario, así lo detalló la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, quien mira a 2018 con “optimismo” con un incremento estimado de un 2,8 por ciento.

La consejera presentó ayer los datos de la contabilidad regional del último trimestre de 2017 junto al balance general del año, un ejercicio que, como insistió del Olmo, estuvo marcado por la sequía que ha provocado decrecimientos importantes en el sector primario, a pesar de lo que se generaron 7.759 contratos a tiempo completo más que en 2016, una cifra que se podría haber incrementado en 10.000 más si la agricultura y la ganadería hubiera permanecido invariable.

A pesar de este análisis, la consejera ha asegurado que las expectativas de 2018 son “muy buenas”, por lo que se mantiene la previsión de crecimiento del 2,8 por ciento prevista en el Presupuesto. “Es un año para la esperanza y el optimismo”, aseveró.

En concreto, desde la perspectiva de la oferta en 2017 se registró un peor comportamiento del valor añadido bruto del sector primario y de la industria, mientras que el de la construcción y el de los servicios anotaron mejores resultados que en 2016.
El sector primario experimentó un decrecimiento del 9,9 por ciento en 2017, frente al crecimiento registrado en el año anterior, con lo que se observó un importante descenso de la producción agraria compensado, en parte, por un mayor crecimiento de la ganadera.

Además, la industria anotó una variación anual del 0,5 por ciento durante el pasado ejercicio, inferior a la del año anterior (4,7 por ciento), donde las ramas manufactureras se desaceleraron hasta alcanzar el 1,8 por ciento, mientras las ramas energéticas anotaron un mayor descenso (-9,6 por ciento) que en 2016 (-1,9 por ciento).

Las ramas que más contribuyeron a este menor crecimiento de la industria manufacturera en 2017 fueron las alimentarias y la de material de transporte. Así, la construcción creció el 3,3 por ciento el pasado año, superior a la variación contabilizada en 2016 (1,7 por ciento). La edificación residencial y la obra civil aumentaron su actividad frente a los descensos observados en el año anterior, y la edificación no residencial se aceleró respecto del ejercicio precedente.

Por otra parte, el conjunto del sector servicios se incrementó el 3,5 por ciento en el último año (2,8 por ciento en 2016), resultado del mejor comportamiento de los servicios de mercado, que pasaron del 3,5 por ciento al 4,4 por ciento en 2017, y una desaceleración de los servicios no de mercado (del 1 por ciento al 0,6 por ciento en 2017).

Desde el punto de vista de la demanda, el menor crecimiento del PIB en 2017 viene explicado por una contribución negativa de la demanda externa (-0,7 puntos porcentuales, frente a 0,1 puntos positivos en el año anterior). La demanda interna, sin embargo, anotó una aportación de 3,2 puntos porcentuales en este año (igual que en 2016).

En cuanto a la formación bruta de capital (inversión), se incrementó el 4,9 por ciento durante el ejercicio pasado, menos que en 2016 (5,5 por ciento). La formación bruta de capital fijo creció el 4,9 por ciento en 2017, cinco décimas menos que la registrada durante el año anterior.

Los registros de inversión en bienes de equipo se elevó el 3,9 por ciento (6,2 por ciento en 2016), mientras que la inversión en construcción registró un incremento superior al del año precedente (5,6 por ciento y 4,8 por ciento, respectivamente).

FuenteEuropa Press
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