Castilla y León, Asturias y Aragón piden más plazo para las térmicas

Los presidentes de las tres comunidades autónomas exigen a Ribera que sea su “cómplice” para lograr que las centrales no cierren en 2020 y otorgar más tiempo al sector del carbón

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La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, junto a Juan Vicente Herrera, Javier Fernández y Francisco Lambán. / Efe
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Los presidentes de los gobiernos de Asturias, Aragón y Castilla y León exigieron a la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, que sea “cómplice” con estas comunidades para evitar que las centrales térmicas en estas tres autonomías no cierren en 2020, como están solicitando, de manera que el final del carbón no sea “abrupto” y haya tiempo para construir una alternativa económica para las zonas mineras.

Así lo explicaron los tres presidentes, Javier Fernández, Javier Lambán y Juan Vicente Herrera, tras reunirse durante dos horas con Ribera y con los secretarios de Estado de Energía y de Medio Ambiente en Madrid. El encuentro se produce en respuesta a la carta que los dirigentes autonómicos remitieron a la ministra exigiendo una “transición justa”.

Los tres fueron contundentes en que si no existe una alternativa económica para las zonas afectadas antes de que termine la extracción y uso del carbón, la transición energética que defiende el Ministerio para cumplir las exigencias de la UE no será justa. Para ello, una de sus principales reivindicaciones es que se presione a las dueñas de las térmicas que consumen ese carbón para que no cierren en 2020.

Las solicitudes tienen que ser autorizadas por el departamento que dirige Teresa Ribera y de ahí la reclamación a la ministra para que sea “cómplice” con la reivindicación autonómica de que se prolongue la vida de estas centrales hasta 2030. Es el tiempo que, según los dirigentes autonómicos, puede costar poner en marcha nuevos proyectos económicos que generen empleos alternativos a los que se perderán por el final del carbón.

Lambán fue contundente al rechazar el cierre de la térmica de Andorra por parte de Endesa, a la que ha acusado de no demostrar la responsabilidad social “que cabe exigirle a una empresa moderna del ámbito de la Europa occidental”. “La ministra creo que entiende ese planteamiento y será cómplice con nosotros en esa exigencia de responsabilidades”, afirmó.

El presidente del Gobierno de Aragón fue exigente con la citada empresa, a la que le reclama no sólo que haga las inversiones necesarias para prolongar la vida de la central, de acuerdo con los parámetros que impone Bruselas, sino también que se comprometa con la creación de alternativas económicas. Proponer energías renovables, a su juicio, no es la solución. “El sol y el viento son nuestros, no de Endesa, y tenemos empresarios aragoneses comprometidos”, apuntó.

Según Javier Lambán, la ministra les mostró “buena predisposición a hacer lo que esté en su mano” para evitar una “interrupción abrupta del carbón” sin que se haya dado paso a actividades nuevas. “Cerrar en 2020 es incompatible con la justicia de la transición”, insistió.

“VISIÓN DE ESTADO”

En esta misma línea se expresó el presidente del Gobierno de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, que aseguró que es posible que algunos proyectos mineros puedan continuar porque son rentables y están haciendo cuentas para devolver las ayudas recibidas, como exige la UE para continuar la actividad.

Ha dicho que es el caso de Hijos de Baldomero García, que trabaja precisamente con el Ministerio de Transición Ecológica en cómo devolver esas ayudas. “Pero hacen falta grupos térmicos que compren ese carbón. Obliguemos a las empresas a que tenga visión de Estado”, reivindicó Herrera.

El dirigente de Castilla y León pidió por otro lado al Ministerio que tenga en cuenta también en sus negociaciones con los sindicatos de la minería a los trabajadores de las empresas auxiliares. “Y el compromiso es atenderles también”, aseguró.

Por su parte, el presidente del Gobierno de Asturias, Javier Fernández, reclamó igualmente a la ministra colaboración para prolongar la vida de las térmicas y dar tiempo a que las economías alternativas sean fuertes.

Ha explicado además otra vertiente del problema, el alza de precios de la electricidad que puede producirse por el cierre en año y medio de las térmicas, lo que en el caso de la industria asturiana es “preocupante”. Javier Fernández subrayó que este sector necesita “fórmulas estables de precios” para asegurar a medio y largo plazo la producción.