Aparecen muertos un matrimonio y su hijo en un pueblo de Zamora

Los tres miembros de la misma familia que perdieron la vida ayer en la localidad de Vegalatrave presentaban impactos por arma de fuego.

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Un matrimonio y su hijo de 37 años aparecieron muertos ayer en su domicilio de la localidad zamorana de Vegalatrave con impactos de arma de fuego en sus cuerpos. Los cadáveres de Luis José O.J., de 74 años; María Asunción P.C., de 62, y José Luis O.P., de 37, fueron encontrados por los vecinos a primera hora de la mañana.

El delegado del Gobierno en Castilla y León, Ramiro Ruiz Medrano, lamentó el suceso y confirmó que, en principio, se descarta la participación de terceras personas en este trágico suceso. Además, desde la Subdelgación de Zamora se resaltó que no había denuncias de violencia de género previas ni antecedentes delictivos en la familia.

El Juzgado de Instrucción número 2 de Zamora se ha hecho cargo de la investigación, y aunque no se ha confirmado oficialmente, todas las hipótesis señalan que el padre, cuyo cadáver fue encontrado fuera de la casa al lado de una escopeta de caza, pudo acabar con la vida de su mujer y su hijo y luego suicidarse.

Los vecinos de la población, situada a unos 40 kilómetros de la capital zamorana, no dan crédito a lo sucedido y tampoco saben cuáles han podido ser las causas del suceso. «El señor está fuera de su casa. Aparentemente tiene un tiro en la cabeza, con su escopeta al lado. La mujer y el hijo están dentro muertos. No sabemos cómo ha podido suceder», explicó la alcaldesa de la localidad, María Isabel Álvarez. «Nos hemos despertado con esta noticia y nos ha sorprendido a todo el mundo. No se sabe quién ha sido ni tampoco cuándo sucedió», comentó.

La responsable municipal de Vegalatrave fue una de las primeras personas en enterarse de lo sucedido. «Un chico se encontró el cuerpo del padre hacia las nueve de la mañana al lado de su casa, en el arcén de la carretera. Bajó al pueblo a avisar y dio la casualidad de que yo me encontré con él», señaló Álvarez.

La aparente normalidad en el exterior del vivienda, sin signos de robo, ocultaba los cadáveres de la mujer y del hijo en el interior, junto a la puerta. «Todavía no había llegado la Guardia Civil y nada más entrar nos encontramos con el hijo y la mujer muertos», indicó María Isabel Álvarez.

Los vecinos de Vegalatrave, localidad de poco más de un centenar de habitantes, no se explican el por qué de los hechos, ya que ésta era una «familia conocida» y, supuestamente, sin ningún tipo de problemas. «Nos llevábamos fenomenal, sin ningún tipo de problema ni nada. La mujer era mayordoma de la Virgen e íbamos a la iglesia a limpiarla. No era gente problemática, en absoluto, sino una gente muy tranquila, se llevaban entre ellos muy bien, un matrimonio muy avenido y sin ningún tipo de problemas, ni siquiera económicos», afirmó la alcaldesa.

Por su parte, la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Milagros Marcos, quiso mostrar la «denuncia clara y firme del Gobierno de Castilla y León frente a un hecho de estas características y, si se confirmara que es violencia de género, doblemente». Por último, insistió en pedir a los ciudadanos que si tienen «indicios» de que «un suceso de estas características puede producirse» lo pongan en conocimiento de las autoridades «para que puedan actuar con carácter previo».

Hallan el cadáver de un joven en el Pisuerga.- El subdelegado del Gobierno en Valladolid, José Antonio Martínez Bermejo, confirmó ayer que todos los indicios apuntan a que el cadáver encontrado ayer en el río Pisuerga en la capital vallisoletana es el del joven de 19 años que desapareció en el río el pasado 1 de abril a la altura del Puente de Isabel la Católica. El cuerpo fue localizado sobre las 12 horas por un helicóptero de la Guardia Civil que realizaba labores de rastrero a la altura del barrio de Arturo Eyreis, por lo que inmediatamente se informó a los efectivos del Grupo Especialistas de Actividades Subacuáticas (GEAS) para que se acercaran hasta el lugar exacto de su localización. Allí se pudo confirmar que el cuerpo correspondía al de una persona joven que portaba una ropa similar a la del desaparecido.