Agustín Prieto (Secretario regional de UGT): «Sería un tremendo error que Ávila y Segovia no se unieran a la fusión»

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El secretario regional de UGT votó el pasado martes en el consejo de administración de Caja Duero en contra de la fusión con Caja España.

¿Su voto negativo se debe estrictamente a motivos laborales?

Estamos de acuerdo con la fusión, pero no podemos obviar circunstancias que afectan a los trabajadores y queremos preservar y garantizar las condiciones laborales adecuadas. Se votó en contra por dos cuestiones. Primero, por la falta de información, ya que en el Consejo de Caja Duero no se nos dio ni siquiera el acuerdo suscrito el día anterior. Y en segundo lugar, porque cuando se nos dio a conocer, no reflejaba ninguna cuestión básica para preservar los derechos de los empleados. La fusión es necesaria para Castilla y León, pero tiene que haber una garantía total de empleo, sin traslados forzosos, despidos y EREs.

¿El acuerdo tiene lagunas?

Se desconoce el número de oficinas que se cierran, el número de trabajadores que deben acudir a prejubilaciones y la claridad que requiere un proceso tan importante, con todos los documentos sobre la mesa. Si pretendemos que no haya ningún despido, necesitamos esa garantía y la voluntad negociadora de las partes. Por lo tanto, lo más responsable era decir que no.

¿Está satisfecho del trabajo de la Comisión Negociadora?

No han tenido un papel nada fácil, porque concentrar las aspiraciones de las dos cajas es una labor ardua y complicada. No debe existir la sensación de que hay vencedores ni perdedores. El trabajo de la comisión ha sido bueno, pero no nos satisface por la falta de vinculación clara con el aspecto laboral.

¿Entonces no cree a los presidentes cuando dicen que supeditan todo a un acuerdo laboral?

Si en febrero está el acuerdo laboral, lo apoyaremos. El consejo de administración de Caja Duero se ha manifestado siempre a favor de condicionar todo al acuerdo laboral, y UGT, también en Caja España, tratará de vincular lo uno a lo otro. Tiene que haber un pacto laboral negociado entre las dos empresas y los sindicatos.

¿Su voto en contra puede dar alas a quienes se oponen al proyecto radicalmente?

No, porque UGT está esgrimiendo sus razones, se confundirían. Queremos la fusión y somos partidarios de ella desde el principio, pero con las condiciones laborales sabidas.

¿Es posible acometer la fusión sin ajustes en la plantilla?

Hay que ser realistas y tener los pies en el suelo. Todos sabemos que habrá reajustes, pero consensuados y con prejubilaciones pactadas. En cuanto a los traslados, UGT cree que es compatible dejar todo el empleo como está y, en unos años, si hay que reajustar el empleo, se podrá hacer con prejubilaciones pactadas.

¿Tiene UGT dificultades para mantener un discurso único, porque en Caja España votan sí, en Caja Duero, no, y en Burgos apoyan un SIP que rechazaban?

No hay diferencia, ni problemas. Los ugetistas de Caja España están en la misma posición que los de Caja Duero. En cuanto a Caja de Burgos, los compañeros de UGT lo han hecho de libro. Cuando criticamos el proceso de integración pedíamos que su naturaleza jurídica final fuera caja, y es lo que han pedido en Burgos.

¿Qué deberían hacer el resto de cajas?

Una vez decididas las reglas del juego, con la reforma de la Ley de Cajas, yo comparto la visión del Gobierno regional. A partir de ahora sería un tremendo error no conseguir un acuerdo mayor y que Caja Ávila y Caja Segovia se unieran a la fusión iniciada por Caja España y Caja Duero.