Instantánea de una de las jornadas de Asaja en Rueda (Valladolid).
Instantánea de una de las jornadas de Asaja en Rueda (Valladolid). / Europa Press
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La consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, destacó la publicación en el Bocyl del día de ayer la convocatoria de la ayuda vinculada a las solicitudes de reestructuración y reconversión de viñedos en la Comunidad para la campaña vitícola 2018-2019, que cuenta con una partida de siete millones de euros.

Esta Orden, que en 2014 contó 3,2 millones de euros, va a permitir que se puedan realizar actividades de reimplantación, reconversión varietal y mejora de las técnicas de gestión en aquellos viñedos plantados con anterioridad al 1 de agosto de 2016 en la comunidad de Castilla y León.

Aquellos viticultores que deseen plantar viñedo y optar a estas ayudas podrán realizar la conversión de sus derechos vigentes hasta 31 de diciembre de 2020 en autorizaciones de plantación, o bien, tendrán la opción de arrancar viñedo viejo propio para así obtener la autorización de replantación para la nueva plantación.

Entre las solicitudes presentadas, se priorizarán aquellas de viticultores que no cumplan más de cuarenta años en 2018, las realizadas de forma colectiva y las presentadas por explotaciones agrarias de titularidad compartida.

También tendrán preferencia en la concesión de la ayuda aquellas solicitudes que promuevan la participación de la mujer en la actividad económica de las zonas rurales, las explotaciones que trabajen bajo el modelo de producción ecológica y las que fomenten el desarrollo de la actividad económica bajo las diferentes fórmulas asociativas o de cooperativismo. El plazo máximo de presentación de las solicitudes finaliza el día 23 de agosto y deben describir todas las operaciones a realizar así como la fecha prevista de finalización de ejecución.

Un nuevo escenario

Esta convocatoria establece un nuevo escenario para que la viticultura de Castilla y León siga ocupando una “posición ventajosa” en los mercados, posibilita la realización de nuevas plantaciones garantizando un crecimiento más sostenible y con un efecto positivo para el sector, lo que va a permitir aumentar la competitividad de los productos vitivinícolas que se elaboran en la Comunidad.

Con la intención de facilitar al máximo las tareas administrativas que deben desarrollar los viticultores, se puede realizar la solicitud conjunta de autorización de plantación y de la ayuda correspondiente a la restructuración y reconversión de viñedo.

Además, cada viticultor va a poder acceder de manera individualizada a sus datos personales del registro vitícola actualizados de manera telemática a través de la nueva aplicación electrónica que gestiona la Consejería de Agricultura y Ganadería.

Durante las dos últimas décadas este sector experimentó un continuo desarrollo en la comunidad de Castilla y León, lo que supuso que se hayan plantado cerca de treinta mil nuevas hectáreas de viñedo. Con ello, la superficie total plantada de uva de vinificación en la Comunidad alcanza las 77.963 hectáreas; esto es el 8,2 por ciento de la superficie nacional, de las que cerca del 90 por ciento están amparadas por una figura de calidad.