El Adelantado de SegoviaSegovia 2016
Segovia, miercoles 08-09-2010 h.

Estás en El Adelantado de Segovia :: Portada > Blogs > Recortes de aguanís
usuario:  
contraseña:
recordar contraseña

Recortes de aguanís | por Ana Vázquez Aguado
foto El aguanís es un amago, un regate inesperado, un puedo pero no quiero. No lo voy a hacer. No ahora. No así. Lo voy a hacer ahora. Así. Es un engaño premeditado a última hora. Es un desarme a la obviedad; una intención disfrazada. El gol final es obligatorio; si no, no hay aguanís. Combinar recortes de tres pasiones como el deporte, la literatura o la música para decir algo sin decirlo o, quizás, decirlo de forma menos obvia, es mi oportunidad de uno contra uno, mi yo contra usted, mi intento de aguanís. Sólo hay una diferencia; si lo consigo, soy yo quien se marca el tanto. Usted quien cae en mis redes. ¿Jugamos?
Segovia necesita un Palacio de Congresos
508 días
sin desdoblar y sin cerrar la variante de la capital
  minuto a minuto

    Blogs
      BLOGS
    Desde Santiago, Chile
    foto por Chema  Llorente de Andrés
    30/08/2010
    Mineros de Chile
    Conoce mi comarca
    foto por Fernando  Sebastian Alvaro
    30/08/2010
    MEDITACIONES EN SOLEDAD
    Blog no oficial de la Gimnástica Segovia
    foto por David  Matarranz
    27/08/2010
    Psicofutbol
          Ver más Blogs
      Encuesta
    ¿Cree que la selección española de Baloncesto mereció pasar a la semifinal del Mundial?
    Sí.  No.  N.s./n.c.  
    Comentarios: 0
    sábado, 21 de marzo de 2009
    Un aplauso

    Las fotos, mañana.

    No queda más remedio que aplaudir. Aunque no se permita una ovación; algo demasiado intenso para los sentimientos congelados, a pesar del buen tiempo que está haciendo, de este país. Aunque todo se entienda con un aplauso, un único aplauso. El momento de volver está tan cerca como lejos parecía estar el día del partido señalado en aquel póster, que empapelaba los corchos y ventanas de entrada al pabellón de Imabari, y que terminó por llegar, y pocas cosas podrán pagar la experiencia vivida. El aplauso es merecido, incluso cuando se es consciente de que al final los japoneses también guardan errores en su programación; quizás tantos como los españoles que me han dejado sin conexión durante dos días.
    Durante estas horas de incomunicación, Japón continúa siendo presente, pero Imabari, como Hamah, ha quedado en el pasado; en las conversaciones que marcaban el trayecto hacia el pabellón y que aumentaban el recorrido alcanzado de cada uno sobre el camino en la vida de otro. Imabari ha quedado en el recuerdo de los paseos en bicicleta bordeando islas para los que movieron ficha primero y de la búsqueda de la playa para los que, como Cidao, Guga y Burrito no consiguieron llegar. Dos ruedas para tres pueden ser suficientes, pero solo si lo son para artistas de circo. Y hasta ahora ellos solo lo han demostrado ser de pabellón.
    Imabari también ha quedado en la retina como lo que ha sido, al menos, para mí; un auténtico regalo en muchísimos aspectos. Ha quedado tradicional, una ciudad vestida de gala; de Geisha... como mínimo cinco veces. Imabari ha quedado atrás como un partido entre la Organización y el desorden ordenado. O lo que es lo mismo, las incomprensibles estrategias que Miguel de Diego, rey del regate (y no solo en el fútbol sala) emplea para dejarse perder y quedar bien con los anfitriones, haciendo que los golazos de Ángel Camera San y Pepelu no sirvan para nada, excepto para rellenar tertulias en los largos trayectos de autobús, que han vuelto a ser de una hora. O de dos. O de tres... o incluso de cinco.
    Las autopistas de Japón, habitadas por coches nada poetas y estrechos, con volantes en el lado derecho, avanzan sobre puentes gigantes a cuyos lados, de vez en cuando, una noria trata de ganarles grandeza, de la misma manera en que las ciudades y pueblos intentan ganarle espacio al mar. Pararse a pensar en un restaurante de carretera acerca de las dimensiones de todo, mientras masticas algo tan diminuto como un grano más de arroz, resulta paradójico. Tanto como lo parece reflexionar acerca de cómo un equipo llamado Nagoya Oceans, un bebé en este mundo del fútbol sala que debería llevar chupete y usar pañales por si se hace caca ante la visita de un grande de este deporte como lo es el Caja Segovia, se come con patatas los dos huevos que en mi casa siempre decían que comería al convertirme en padre. Parece ser que el bebé nació fuerte y con buen peso, así que quizás la solución sea alimentarse bien de lo que comen en esa casa tan tan tan tan grande.
    Y ahora voy a cerrar este artículo de un modo tradicional japonés. A la de tres, quiero un solo aplauso. Uno. Dos. Tres. Aplauso.

    COMPARTE ESTE POST : meneame delicious  digg  technorati  yahoo google facebook  | ¿Qué es esto?
    Comentarios:
    Publica tu comentario:
     
    Título: 
    Comentario: 
       (límite 1.500 caracteres)
    Nick: 
    Contraseña: 
    Introduzca el código que ve a continuación:
    Imagen del código
     

    Para garantizar el correcto funcionamiento de las secciones
    de participación es necesario registrarse como usuario.
    Para ello sólo tendrás que rellenar el siguiente formulario.


    Enviando datos

    Normas de uso:

    Esta es la opinión de los lectores, de la que eladelantado.com no se hace responsable.

    Este periódico se reserva el derecho de eliminar los comentarios que sean contrarios a las leyes españolas, que contengan insultos u ofensas contra otras personas y aquellos que sean considerados fuera de tema.

    No está permitido incluir código HTML.

    eladelantado.com agradece su participación y se reserva la opción de trasladar  o no las opiniones a la edición de papel.

    Datos de registro:
     
    Nick: 
    Contraseña: 
    Nombre: 
    Teléfono: 
    E-mail: 
    Mostrar
    e-mail: 
    visible en la web
    Web: 
    Mostrar web:  visible en la web
    Introduzca el código que ve a continuación:
    Imagen del código
     
    De conformidad con la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, le informamos
    que los datos pasarán a formar parte de un fichero confidencial automatizado y que no serán utilizados con ningún otro fin que el mero registro de usuarios.
    Así mismo, se le reconoce, en todo momento, los derechos de acceso, rectificación y cancelación, mediante petición escrita dirigida a:
    Webmaster, El Adelantado de Segovia, calle Morillo número 7, 40.002 Segovia
    ó a través del correo electrónico: webmaster@eladelantado.com

    Tus datos serán confidenciales y podrás mantener tu anonimato de cara a la Comunidad si así lo deseas. De esta forma, el nick o alias que elijas será el nombre que aparecerá como firma en tus comentarios y en los contenidos que envíes a través de Ciudadano @delantado.

    Cuando hayas completado el formulario de registro recibirás en tu correo electrónico un mensaje de validación para activar tu cuenta, entrar a formar parte de la Comunidad y aprovecharte de sus ventajas.


         Contacto   |   Aviso Legal   |   RSS RSS
     |  © El Adelantado de Segovia 2010  |  Diseño: Globales Internet |  Asesoramiento 2.0: Iberzal.com |