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A la sombra del Coliseo | por Silvia Fernández Jiménez
foto Poder compartir mis experiencias como segoviana desde la “città eterna”, la “capital del imperio”, me hará sentir más cerca de mi ciudad. Aunque tengo que admitirlo: entre acueductos y lobas capitolinas… ¡en Roma me siento como en casa!
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martes, 6 de abril de 2010

Esta mañana he leído en el periodico italiano “La Repubblica”, en su edición romana, una noticia muy curiosa que me ha hecho pensar en una diferencia básica entre la fauna romana y la segoviana: ¡en Roma no hay cigüeñas! El cielo de la capital italiana está dominado por las gaviotas. Los romanos conocen las cigüeñas sólo en foto. Ellos se lo pierden; a mi me encanta pasear por Segovia y ver sus nidos en los tejados de las iglesias desafiando la fuerza de la gravedad, ¡nunca he entendido porqué no se caen!

Pues bien, la noticia habla de un hecho insólito; el título decía: “Gaviota anida en el Vittoriano. El huevo se cae pero no se rompe”.

El Vittoriano es uno de los monumentos más impresionantes de Roma realizado a inicios del siglo XX, su estilo pertenece a la arquitectura fascista de Mussolini. Es un edificio enorme, blanco, que por su forma y color viene irónicamente llamado “tarta nupcial” o “máquina de escribir”.

A la gaviota en cuestión no se le ha ocurrido otra cosa que poner el huevo en el mármol dedicado al “Soldado Desconocido”. El huevo ha resbalado y ha aterrizado en el muro externo del monumento capitolino, provocando una enorme agitación de sus padres- gaviotas y también de los técnico de la Superintendencia que han recintado el área, o mejor dicho, han recintado el huevo y la gaviota que lo incuba.

Al parecer, el Vittoriano es un lugar muy frecuentado por estas aves porque el blanco de su piedra, reluciente incluso de noche por la iluminación, les recuerda el candor de los acantilados marinos.

Tras la caída de su huevo, las gaviotas han activado su sistema de protección con agitados vuelos y ensordecedores graznidos para evitar que alguien se acercase; ha sido éste el motivo por el cual la Superintendencia Municipal de Bienes Arquitectonicos y del Paisaje de Roma ha decidido precintar la zona.

“La Ley de Fauna Silvestre – tal y como explica la Liga Italiana para la Protección de las Aves (Lipu) – prevé que no se puedan tocar las crías ni los huevos de los animales de esta categoría. Se tiene que pedir permiso a la Polícia Provincial o Forestal para mover el huevo “irrompibile”.

A la espera de saber qué va a pasar de su huevo, los padres- gaviotas se muestran inquietos y con ninguna intención de abandonar sus posiciones.

No recuerdo haber oído un caso parecido con las cigüeñas segovianas aunque sean amantes del riesgo, porque no me explico cómo les gusta tanto anidar en sitos temerarios como las cornisas de los inclinados tejados de las torres de las Iglesias, o en los postes de la luz.

Pero sin duda, lo que más me gusta de nuestras cigüeñas locales es verlas por la noche en los picos de la Catedral inmobiles, sobre una pata, durantes horas…

Tengo que reconocer una cosa, aunque antes he dicho que lo sentía por los romanos porque no tienen cigüeñas, en realidad les envidio porque tienen gaviotas… ¡hay que estar muy cerca del mar para ver estos animales! Sí, Roma está muy cerca del mar, de la playa, de los chiringuitos.. y mientras escribo estas líneas en Segovia hace 6,7°C, en Roma 18°C. Ustedes abróchense el abrigo que ¡yo estoy ya sacando el Bikini del armario!

jueves, 24 de septiembre de 2009
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En el archipiélago de La Maddalena, situado al norte de la isla italiana de Cerdeña, ha tenido lugar la cumbre bilateral  entre España e Italia. Silvio Berlusconi ha recibido con honores militares al presidente Rodríguez Zapatero y seis miembros del gobierno.
Durante el intervento de Berlusconi he concentrado toda mi atención en la expresión de Zapatero, no tenía desperdicio, se podía leer en sus ojos la frase “y ahora yo qué digo?” mientras sus curiosas cejas se alzaban cada vez más. Evidentemente y afortunadamente no está acostumbrado a hablar de relaciones entre primeros ministros y prostitutas, festines, drogas, etc., no se sentía muy comodo pero hizo el mejor comentario que se podía hacer “¡Silvio, siempre tan simpático y gracioso!”, ¿qué otra cosa podía decir?
Silvio aprovechó también la cumbre para intentar poner remedio a las desafortunadas declaraciones del 2008 en las que afirmaba que el gobierno Zapatero era “demasiado rosa”. Claro que, en lugar de poner remedio, se puede decir que remató la faena cuando soltó la frasecita "¿Cómo pensáis que se puede decir algo negativo de las mujeres en la patria de Casanova y los playboys?

Durante el viaje Zapatero ha tenido también ocasión de tomar café en Villa Certosa, lugar en el que supuestamente, Berlusconi ha debido de pasar muy buenos ratos…
En cualquier otro país del viejo continente un escándalo como el que está sufriendo el gobierno de Berlusconi habría supuesto la dimisión de su cargo en poco tiempo. Pero Silvio es distinto, no sólo no dimite, sino que se declara el mejor presidente de Italia  de los últimos ciento cinqueta años. Él se lo guisa y él se lo come. Algunas veces este hombre me recuerda tanto a Napoleón Bonaparte... menos mal que ha dicho “presidente” y no “emperador”. Creo que ni me sorprendería demasiado a estas alturas. Es fantástico.

La visita de J.L. Rodríguez Zapatero está pasando muy desapercibida en Italia; los medios de comunicación siguen demasiado ocupados con el escandalo y en los periódicos se habla de la cumbre sólo para resaltar las siempre osadas e increíbles declaraciones del Premier. Otros presidentes han sido mucho más originales en sus visitas a Italia. Hace algunos meses “il cavaliere” invitó a Gadafi a Roma. Este viaje dio mucho más que hablar. Para empezar se presentó con una hora de retraso y con una foto de un líder de la resistencia libia antiitaliana cosida a la chaqueta de su uniforme. De hecho, el motivo principal por el cual Italia invitaba Gadafi era acabar con la tensión y desconfianza que hay desde hace más de cuarenta años entre los dos países.
Gadafi se presentó con una delegación de trescientas personas. En su agenda estaban previstos encuentros con el premier Berlusconi, con el presidente Napolitano, discursos en el Senado y conferencias en la universidad. Como decía, llegó tarde, con una foto desafiante y una delegación de trescientas personas entre las cuales su escolta formada por cuarenta amazonas.
Parece ser que a este señor no le gustan mucho los hoteles así que decidió “irse de camping”. Eligió el Villa Doria Panphili, uno de los mejores parques de Roma para montar su “pequeña” tienda beduina, obligando a cerrar gran parte del parque y a someter a toda la zona a fuertes medidas de seguridad. Vamos, como si viene de visita a Madrid y se monta la tienda en mitad del Parque del Retiro.
Siguió acumulando retrasos. Después de su visita a Emma Marcegaglia (presidenta de Confíndutria), tenía cita con el presidente del Senado Gianfranco Fini pero nunca llegó, y Fini tuvo que anular el encuentro tras dos horas de espera. Durante su corta visita llegó a acumular un retraso de más de doce horas.
Por la noche y sin avisar deció salir a dar un paseo según él“para ver Roma por la noche” llevándose toda su escolta. Se presentó con su limousine en pleno centro histórico. Después de visitar calles y plazas se fue a cenar tranquillamente a un restaurante siempre en el centro. Es fácil imaginar el caos que se formó entre su escolta, los turistas, los curiosos, los periodistas y las fuerzas del orden italianas que tuvieron que improvisar un enorme despliegue. Al menos el vuelo de vuelta fue puntual.

martes, 23 de junio de 2009
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Lo he intentado con todas mis fuerzas pero al final non he podido resistir a la tentación de escribir sobre las pasadas elecciones al Parlamento Europeo en Italia. No voy a hablar de resultados ni de partidos políticos. Hablaré de cómo se han vivido en este país.
Normalmente, en proximidad de elecciones, los medios de comunicación son utilizados para transmitir a los electores los programas de los partidos que se presentan. La televisión propone debates en los cuales los candidatos nos informan de sus objetivos y prioridades en el caso que sean vencedores en las urnas.
Las elecciones en Italia se han vivido en un modo muy diferente. Los medios de comunicación han sido utilizados para tratar problemas personales. ¿Que no se lo creen? Pues ya se lo cuento yo.
Cuando uno discute con el cónyuge normalmente lo hace en casa y como mucho son los vecinos de al lado a enterarse de los problemas de la pareja.
Pero hay parejas y parejas...
Hay quien prefiere no hablar sino escribir; dejar una carta encima de la mesilla o enviarla por correo certificado. Los más modernos pueden incluso mandar un mail. Algunos se limitan a un sms. Qué triste.
Pero hay también quien prefiere utilizar la principal agencia de noticias para “poner verde” al marido. No será muy romántico pero sí muy eficaz, sobretodo si quieres que todo el mundo esté al corriente de tus trapos sucios.
Claro que, no es un medio al alcance de todos. Digamos que si te llamas Verónica y tu esposo se llama Silvio es mucho más fácil que te publiquen el comunicado.
En este caso el marido no se queda corto cuando responde a través de entrevistas y conferencias de prensa en televisión en hora de mayor audiencia.
En plena campaña electoral salen a la luz algunos extraños comportamientos del Primer Ministro, porque hay que admitir que es un poco raro que acudiera a una fiesta de cumpleaños de una joven desconocida en un pueblo de Nápoles.
¿Por qué cuando yo hice dieciocho años a Felipe González no se le ocurrió venir a mi fiesta y presentarse con un collar de oro rosa y diamantes?
¿Qué ocurriría en españa si Zapatero se presenta en el 18° cumpleaños de una chica, por ejempo, de Zarzuela del Monte? ¿Se imaginan a Sonsoles Espinosa enviando cartas contra su marido al ABC y que éste las publicase?
Algunos días leer el pediódico en Italia ha sido como leer el “Hola”. Un auténtico culebrón. No sólo aparecían la joven (antes desconocida) Noemi y sus dieciocho años, también su ex novio, la familia, vecinos y conocidos, todos tenían espacio en la prensa para contar detalles sobre lo ocurrido.
De ahí se ha pasado a hablar de las famosas fiestas en su mansión en Cerdeña, de su amistad con azafatas de televisión (su televisión), pero son cosas que todos sabemos ya y que todos hemos leído así que no las voy a repetir.
El resultado de las eleccionen en Italia: El partido de Silvio sigue ganando, aunque sin alcanzar los resultados esperados. El motivo según él: su mujer, Noemi y Kakà. Pero este Kakà... ¿no es jugador de fútbol? Y... ¿ahora no va al Real Madrid? ¿Habrá tenido alguna influencia este chico en los resultados en nuesto país?

Quede clado que la mía no es una critica sino una condivisión con mis paisanos de cómo se han vivido en Italia estas elecciones.
Digamos que si querían distraer la atención del elector lo han conseguido. ¿Habrá sido casualidad?
Y luego dicen que España es diferente... y menos mal que lo es!

jueves, 9 de abril de 2009
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Pequeña ciudad del interior en una zona montañosa desde la cual admirar las cumbres nevadas. Duros inviernos y calurosos veranos. Su centro histórico nos transporta en el tiempo hasta la Edad Media en la que tuvo su época de explendor. Las estrechas callejuellas, sus rincones con encanto. Los techos de tejas naranjas que brillan con la lluvia en primavera. Su Catedral en la plaza. Su castillo. Su cordero y sus buenos embutidos.
Una ciudad que no llega a cien mil habitantes. A menos de cien kilometros de la capital. A unos mil metros de altura. Con una estación de esquí a media hora de coche.
El turismo, uno de los sectores más importantes para su economía.
Podría ser Segovia.
Podría. Pero no lo es. Lo peor, ya no se sabe ni cómo es, casi no se reconoce. Esta primavera sus tejas no brillan sino que caen como lágrimas desoladas ante la desesperación de sus habitantes y de los que han dejado de serlo. Sus callejuelas y rincones han perdido su encanto y se han llenado de restos de casas de la que podría ser una ciudad cualquiera, pero que en un minuto ha dejado de serlo. Ya no es una ciudad cualquiera aunque preferiría serlo. Ese minuto fatal en que la tierra tembló bajo sus pies. L’Aquila, una ciudad como tantas otras, una ciudad como la nuestra.
Escribo desde Roma. Afortunadamente aquí, pese a temblor sufrido, las casas siguen en pie y los monumentos cada uno en su sitio.
Esta madrugada del jueves, como la madrugada del pasado lunes, me he despertado sobresaltada. Duermes tranquilamente y de repente tu cama se desplaza,  todo tiembla, no entiendes qué es lo que ocurre, no sabes porqué la madera del armario cruje y la lampara se mueve; te levantas con el corazòn en la garganta y no sabes que hacer, te limitas a intentar mantener el equilibrio. ¿Cuánto tiempo ha durado? ¿Diez segundos? Sin duda los más largos de mi vida; diez segundos en los que crees que el edificio va a derrumbarse de un momento a otro, eres consciente que se trata de un terremoto. Sí, pero no sabes si volverá a repetirse, si ha sido sólo un aviso, si lo peor está por llegar. No sabes nada, tiemblas como la tierra. Ves cómo se encienden las luces en las casas vecinas, oyes las alarmas enloquecidas y los perros que ladran sin cesar. Enciendes la televisión esperando que a esas horas haya alguien que te explique lo ocurrido. Es entonces cuando te das cuenta que en realidad has tenido suerte de estar donde estás y no a cien kilometros de allí, aunque aun es pronto para saber las reales y tragicas consecuencias. Intentas volver a dormir, un objetivo difícil cuando uno piensa que el enorme armario enfrente de la cama se te puede caer encima. Y justo cuando emprendes el viaje a los brazos de Morfeo la tierra tiembla de nuevo y tu corazón sube otra vez hasta la garganta. Y vuelve a temblar la mañana siguiente, y la tarde, y a los dos días, hasta esta madrugad de jueves.
Perderlo todo puede ser una cuestión de segundos, perder todas tus cosas, tu casa, tu familia o incluso tu vida.
Las cifras ya las sabemos todos, me resultaría difícil incluso escribirlas.
¿Cómo puedes describir algo cuando te has quedado sin palabras?

lunes, 6 de abril de 2009

¿Jornada electoral? ¡el móvil se queda en casa!

Que nadie se asuste, no voy a hablar de política (aunque reconozco que la italiana me daría mucho juego para escribir un artículo detrás de otro). Una ventaja o desventaja, según cómo se mire,  de vivir en otro país es el poder analizarlo todo desde dos puntos de vista. En el caso de la política, poder observar lo que sucede en dos países que todos se empeñan en afirmar que son muy parecidos, pero que en realidad son muy diferentes. Decía que puede ser una ventaja o desventaja porque en este caso me ha llevado a ver la política desde un punto de vista crítico, tan crítico que poco a poco me convierte en apolíca. ¿Un ejemplo? La famosa crisis: donde gobierna la izquierda, es culpa de la izquierda, donde gobierna la derecha, es culpa de la derecha, es como un balón de fútbol que va pasando de una parte a otra del campo, y da igual quién esté en la puerta, el caso es meter gol como sea, y los que no están en el terreno de juego, no tienen más remedio que quedarses en el banquillo y ver el partido.
El Derecho Romano es objeto de estudio de disciplina jurídicas internacionales. La leyes de la antigua Roma han sentado las bases del Derecho actual. Y yo me pregunto, qué diría el Senatus Populus si viera las leyes que promulgan hoy en día los gobernantes del país de la bota? Se acercan las elecciones al Parlamento Europeo, lo que me ha hecho recordar una ley aprobada en Italia antes de las anteriores elecciones generales del pasado año:
-Art.1 del decreto ley 1 april 2008 n.49 “en las jornadas electorales o  de referendum está prohibido introducir al interior de la cabina electoral teléfonos móviles u otros aparatos que permitan fotografiar o grabar imágenes”.
En Italia, cuando se va a votar, hay que dejar el móvil fuera de la cabina si no se quiere pagar una multa de entre 300 y 1.000 euros. El por qué es evidente: evitar la venta del propio voto.
Con un móvil capaz de hacer fotos en cualquier momento, es fácil demostrar a quién se vota, ¡basta con sacar una foto y listo!
Ya en el 2004 el diputado de Cosenza (Calabria) Gerardo Mario Oliveiro mostraba su preocupación sobre el riesgo que corría el derecho al voto secreto.
En el 2007 llegaba una noticia de Palermo donde el presidente de una mesa electoral vio cómo una electora fotografiaba su voto. En esas mismas elecciones, siempre en Sicilia, dos hombres sorprendidos por las fuerzas del orden mientras hacían las fotos admitieron que les servía para demostrar a quién habían votado. Evidentemente se trataba de “venta de votos”.
Es un hecho que siempre ha ocurrido, ocurre y ocurrirá, y las nuevas tecnologías se ponen a disposición de todos para lo bueno y para lo malo. Al parecer los “compradores de votos” ya se han puesto manos a la obra para proporcionar a sus “vendedores” móviles que no hagan ningún ruido cuando sacan la foto.
Cuenta Roberto Saviano (escritor Italiano autor de “Gomorra”, libro por el cuál está amenazado por la camorra) que cuando era un chaval la venta del voto era muy rentable, se podía conseguir incluso un puesto de trabajo fijo en la administración (ayuntamiento, hospital, escuela, etc). Poco después el voto empezó a venderse por mucho menos, por ejemplo, dos meses de recibos de luz y agua pagados. En las últimas elecciones el pago era un teléfono móvil para hacer la foto sin hacer ruido y cincuenta euros.
Más original fue Achille Lauro, empresario y alcalde de Nápoles en los años cincuenta quien, según cuenta siempre Saviano, regalaba cajas de pasta y un zapato izquierdo mientras el zapato derecho lo entregaba tras conseguir la victoria.
Con todo el esfuerzo que se ha hecho a lo largo de siglos para obtener el Sufragio Universal...

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