Fernán recibe la entrada de un jugador del Celta B durante el partido disputado en La Albuera. / KAMARERO
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La Gimnástica Segoviana perdió ayer dos puntos en el campo de Barreiro, después de ir con dos goles de ventaja ante el filial del Celta. Fue un partido intenso, con un dominio del equipo vigués, estéril durante muchos minutos, y con un conjunto visitante que a la contra le hizo mucho daño a los de casa logrando ponerse por delante en el marcador con una renta que en algún momento de la segunda parte pareció definitiva.

El cuadro entrenado por Abraham García saltó al césped de Barreiro con la lección bien aprendida. Los segovianos sabían que no podían arriesgar ante el filial céltico, por lo que formaron con una defensa de cuatro, pero con Manu prácticamente integrado entre Javi Marcos y Anel, con lo que prácticamente se formaba una línea defensiva de cinco integrantes. Por delante estaban otros cuatro jugadores con Calleja y Dani Arribas por las bandas, más los gallegos Fernán y Leira por dentro, jugando Agus Alonso como hombre más adelantado en la que fue una pequeña sorpresa en la alineación, ya que la nueva incorporación de la Segoviana apenas sumaba un puñado de entrenamientos con el equipo.

DANI ARRIBAS PUSO LA DIFERENCIA

El planteamiento fue claro, y radicaba en dejarle el balón a los vigueses, tratando de recuperar el esférico para salir a la contra y sorprender al Celta B. A pesar del dominio inicial de los jugadores entrenados por Rubén Albés, la primera ocasiones del encuentro fue para Fernán, que disparó desde lejos tratando de sorprender a Jero.

Sin embargo los primeros avisos del Celta B no tardaron en llegar. Drazic llevó mucho peligro por la banda izquierda, y en varias ocasiones Juan Hernández logró ganarle la espalda a la defensa, pero una vez los centrales, y otra el guardameta evitaron que los vigueses se adelantaran en el marcador.
Juan Hernández dispuso de la mejor ocasión para el filial céltico, a los doce minutos de juego, cuando se plantó solo ante Pablo, despejando el guardameta segoviano con el cuerpo. Pocos minutos más tarde, nueva ocasión para el filial, con los mismos protagonistas e igual resultado para la Gimnástica, al llegar antes Pablo al balón.

Sin embargo, el Celta B no lograba cerrar bien el balance defensivo cada vez que la Segoviana recuperaba el balón, salía con mucha velocidad y se llegaba a la zona defensiva local con una cierta ventaja. En uno de esos contragolpes llegó el primer tanto de la Segoviana, a cinco minutos para llegarse al descanso. En un saque de esquina botado por el Celta B, Pablo se hizo con seguridad con el balón, y lo lanzó en largo hasta la zona de influencia de Fernán, que hizo llegar el esférico a Dani Arribas, que armó la pierna desde la frontal, y lanzó raso y ajustado al palo. El portero local se vio sorprendido por la velocidad que alcanzó el disparo, favorecido por la humedad del terreno de juego, y no pudo atajar el balón.

ERRORES QUE CUESTAN PUNTOS

La segunda parte comenzó sin demasiadas novedades. El Celta seguía teniendo la posesión del balón, pero tenía muchos problemas para moverlo. Los vigueses no tenían las ideas claras y de ello se benefició el cuadro segoviano, que continuó saliendo con velocidad a la contra para sorprender. De hecho lo logró en el minuto cincuenta y ocho, cuando Dani Arribas sorprendió a Jero lanzando directamente a portería una falta que todos esperaban colgada al área, ampliando los segovianos la ventaja en el marcador.

Poco después, el técnico local refrescó el centro del campo con la entrada de Aarón Rey . Los vigueses continuaron con la presión de medio campo hacia arriba, mientras que los segovianos ya no subían con tanta facilidad, tratando de mantener la buena ventaja que tenían en el marcador. Sin embargo, un posible exceso de confianza le pasó factura al equipo de Abraham García, que en tan solo un minuto de juego vio cómo se le escapa la ventaja en el marcador, y dejaba que los vigueses se metieran en el partido, con veinte minutos por delante por disputarse.

Primero fue Dani Molina, el que aprovechó un balón en el área que no logró despejar la defensa gimnástica en primera instancia, dándole opción a chutar desde la frontal. Y, sin apenas asimilar ese primer tanto, llegó el segundo por mediación de Juan Hernández.

Tocaba sufrir para sumar por lo menos un punto, y a ello se dispuso la Segoviana, que se defendió como pudo de los ataques locales, consiguiendo un empate que evidentemente supo a poco después de haber tenido la victoria en la mano con dos goles de diferencia. Pero la falta de concentración en un momento puntual del partido pasó una factura de dos puntos.

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