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No era el rival más adecuado para cambiar la dinámica negativa, y bien se mostró en el Pedro Delgado. El FC Barcelona venció al Naturpellet en un choque demasiado desequilibrado en el primer tiempo, y en el que el equipo segoviano puso todo el orgullo tras el descanso, nivelando el partido y poniendo contra las cuerdas al Barça, algo impensable acabado el primer tiempo.

Se impusieron los azulgranas por 7-8 pero, tras recibir un duro castigo en los veinte primeros minutos, los locales insistieron sin importar que su ahínco chocara contra un muro llamado Juanjo una y otra vez. La reacción de los hombres de Diego Gacimartín en la segunda parte, cuando iban perdiendo 0-6 y al bajar su intensidad el rival, fue para enmarcar en los anales del club; gracias al ADN competitivo que derrocharon los jugadores, liderados por Alvarito y Javi Alonso. Plantaron cara a un todopoderoso para gritar a los cuatro vientos que “la Catedral está de vuelta” para medirse a los grandes, tal y como demostraron los más de 4.000 espectadores que abarrotaron el feudo segoviano.

Se abrió en canal el duelo y el conjunto azulgrana, de forma clara, impuso si sistema tres-uno con Dyego, Joao Batista y Sergio Lozano encauzando el juego y Ferrao marcando la referencia del pívot, al caer a banda. El quinteto de salida de Gacimartín, compuesto por Álvaro López, Javi Alonso, Juanfran y Buitre, intentó amoldar un esquema defensivo a las exigencias de los de Andreu Plaza. Poco le hizo falta a los visitantes para imponer su superioridad en el electrónico al romper la igualdad Lozano, que regresó así a la que un día fue su casa, con un zarpazo cruzado. De manera casi continuada, Ferrao reprodujo la comodidad para los suyos con el 2-0.

Tiempo de transiciones para ambos bandos y desde el banquillo del Naturpellet tomaron parte Alvarito y Sergio primero y después Edu y Álex Fuentes. Con estos mimbres, los locales fueron quitándose la coraza de la presión inicial y lo más destacado llegó de la rúbrica de Alvarito en forma de misil, que disecó Juanjo, el mejor de su equipo en el primer acto.

FERRAO Y JUANJO SE BASTAN

El equipo catalán mantuvo su identidad, con Ferrao como pilar de su estructura, y perfilando su dibujo con el garante de jugadores como Tolrà, Adolfo o Joselito. El plantel blanquirrojo fue ganando peso y generando ocasiones a la par que reducía su encofrado a mitad de cancha para simplificar espacios. Así, planteó problemas a la zaga catalana, pero Juanjo demostró su calidad, con intervenciones de mérito.

Las pequeños detalles también marcaron diferencias y el Barcelona no acostumbra a perdonar, con lo que Dyego poco después abrió brecha con el tercero. No se amedrentó el Naturpellet y sobre el impulso de Javi Alonso y Alvarito trenzó jugadas para anudar la garganta de los contrincantes, pero continuamente se estrelló con un sólido muro bajo palos.

Subió incluso la línea presión y el desgaste físico se personificó en las filas segovianas. Este aspecto supo aprovecharlo la plantilla de Plaza y convirtió su comodidad en el marcador en superioridad al marcar el cuarto Adolfo y el quinto Leo, de falta.

Se cargó de faltas el cuadro visitante y los locales dispusieron de un doble que ejecutó Alonso sin tino. Antes de llegar al descanso, Esquerdinha, otro ex del Caja, materializó el sexto cuando restaban solamente cuatro segundos para el descanso. El castigo era brutal, porque el Barça no perdonaba, y su portero impedía que el Naturpellet lograra maquillar el electrónico.

LA CATEDRAL, A HERVIR

El trabajo dispuesto en el primer tiempo por los hombres de Gacimartín parecía merecer un castigo menor y con el reinicio del choque tras el ecuador encontró premio con un gol de Sergio. Insistió Segovia y derrotó con fuerza a través de acciones de Carlos Muñoz, Alonso y Alvarito. Sin embargo, los azulgranas, sin ofrecer su versión más demoledora, volvieron a golpear por medio de Rivillos.

El Barcelona redujo una marcha su rendimiento y con ese factor jugaron los segovianos que, liderados por Alvarito y alternando el sistema de portero jugador con Cidao, logró meter dos goles. El Pedro Delgado echó a hervir y los aficionados derrocharon ánimos tanto como los jugadores su esfuerzo, hasta que Cidao y Sergio establecieron el 5-7. Tuvo que salir Ferrao para despejar dudas e implementar el 5-8. La destacada labor del guardameta Alberto fue crucial al despejar dos dobles en el trance final y Sergio y Buitre, en los últimos segundos, colocaron el definitivo 7-8 y dejaron la sensación de que el partido se les había hecho corto.

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