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El tráfico rodado se ha alejado 24 metros del Acueducto, dejando una gran plaza peatonal a su alrededor. / NEREA LLORENTE
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Había alguna duda sobre si la reordenación del tráfico en la plaza de la Artillería —con el alejamiento de los bolardos que separan los vehículos del Acueducto hasta los 24 metros y el cierre al tráfico de la calle Ochoa Ondategui como principales actuaciones— produciría problemas a los conductores. Y, diez días después de terminar los trabajos, parece ser que los segovianos se han adaptado con total normalidad a los cambios, según explica el concejal de Tráfico y Movilidad, Ramón Muñoz Torrero.

“La verdad es que al principio los autobuses veían algo de problema, pero ahora ya se han acostumbrado al nuevo carril y no ha habido ningún problema, la gente también se ha adaptado”, asegura el edil, quien reconoce que “sí que hay algún particular que sigue parando delante de los bolardos, pero tenemos agentes de la Policía Local allí casi todo el día”.
“De momento no se han puesto sanciones que yo tenga conocimiento. Como está la pareja de policías allí, la idea es informar a la gente, decirle que ya no se puede parar allí porque es el carril del autobús, así que se les dice que vayan hacia Padre Claret o Vía Roma, que allí hay espacios para parar un instante y recoger a alguien un minuto”, continúa.

Muñoz Torrero: «De momento no se han puesto sanciones que yo tenga conocimiento. Como está la pareja de policías allí, la idea es informar a la gente»

Muñoz Torrero afirma que no ha habido problemas de tráfico desde la reapertura de la plaza, ni siquiera al haber cerrado la calle Ochoa Ondategui, que, recuerda, sí que está abierta para casos de emergencia. Y aunque no tiene constancia de quejas, el concejal explica que “nos reuniremos de nuevo con los vecinos de El Salvador para ver qué proponen”.

Una reunión que desde la Asociación de Vecinos de El Salvador están preparando pues, como dice su presidente, Tiburcio de Lucas, algunos vecinos entienden el corte de Ochoa Ondategui como medida para proteger el Acueducto, pero otros sí que ven problemas al haberse quedado el barrio sin una de sus salidas. “Hay de todo, yo soy un afectado directo, pero me callo, porque el Acueducto es el Acueducto. Hay gente que se queja de que nos van cerrando el barrio; otra gente nos dice que, aunque haya que dar más vueltas, pues la medida está bien”, cuenta el presidente de los vecinos.

Por ello, dice, están estudiando la situación “porque dentro de las quejas y de los que están de acuerdo, hay alternativas, algunas peregrinas que a lo mejor son realizables, pero se van de presupuesto y no nos alejarían mucho del Acueducto… pero se las vamos a proponer al Ayuntamiento. Y dentro del barrio se están buscando alternativas. Cuando pasen estas fiestas haremos una reunión para que, cuando nos llame el Ayuntamiento, vayamos con las propuestas de los vecinos”.

Los taxistas son el otro colectivo que también ha sufrido cambios debido a la reordenación de la plaza, pero en su caso sin ningún problema. Para el presidente de la asociación segoviana, Fernando Núñez, “todo está bien, perfectamente; al principio tenía mis dudas, pero la gente se ha acostumbrado fácil a la nueva parada y, como estamos en un sitio en que no nos molestan mucho los coches, pues estamos bien”.

Y es que, reconoce, la nueva parada, ubicada en la zona de la antigua estación meteorológica, se ve bien desde la plaza y “aunque hacen falta algunas mejoras, nos han dicho que se irán haciendo en los próximos meses”.

El concejal de Tráfico también defiende las ventajas de la nueva parada de los taxis, pues “no se bloquea la entrada al antiguo recinto de la estación meteorológica y es un punto más adecuado para tener los taxis que donde estaban antes, porque están en frente de las paradas de los autobuses y se ven bien”. Reconoce Muñoz Torrero que “hubo algún problema los primero días, pero era cuestión de acostumbrarse al nuevo espacio”.

Para el edil, lo más importante es que “ha quedado una plaza muy interesante para apreciar bien el Acueducto, de casi 2.000 metros cuadrados; una plaza maravillosa, que da una sensación de armonía al Acueducto que antes la tenía un poco perdido en la parte oriental, que permite ver la grandeza del Acueducto y, obviamente, está más protegido” al alejar el tráfico rodado hasta 24 metros.

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