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2017 fue otro año donde el deporte femenino, tanto individual como por equipos, dejó grandes éxitos a España, algunos protagonizados por ya emblemas como Mireia Belmonte, Lidia Valentín o Garbiñe Muguruza, y otros por caras menos conocidas como la piloto Ana Carrasco.

Tras el éxito de Rio 2016, afrontar un año postolímpico siempre es complicado para cualquier deportista, pero dos de las protagonistas de este 2017 lo supieron hacer y cumplieron los respectivos objetivos que se habían puesto.

Así, Mireia Belmonte volvió a demostrar su pujanza y consiguió cerrar el círculo. Campeona de Europa y olímpica, a la de Badalona le faltaba el título mundial y esto era su principal ambición para la cita de Budapest.

Y la catalana, de 27 años, no falló en la capital húngara. El histórico oro olímpico de los 200 mariposa le convertían en una de las favoritas para añadir el mundial de la distancia y demostró su calidad y ambición.

Accedió a la final con el tercer mejor crono, pero en la batalla por las medallas, pese a un inoportuno resfriado, pudo con sus rivales con un crono de 2:05:26, 13 centésimas mejor que la alemana Franziska Hentke y casi un segundo mejor que la casi imparable húngara Katinka Hosszu. No fue su único éxito en Budapest donde volvió a liderar a la natación española con las platas en el 1.500 y en el 400 estilos.

Otra deportista que había hecho historia en Río de Janeiro era Lidia Valentín, histórico bronce en halterofilia, aunque debe recibir los premios que se le negaron en Pekín (plata) y Londres (oro) por el dopaje de sus rivales.

La halterófila leonesa tampoco falló en sus dos eventos del año, sobre todo en el Mundial de Estados Unidos donde se proclamó triple campeona en la categoría de 75 kilos. Meses antes, en el Europeo, logró el oro en el total olímpico y en dos tiempos, y la plata en arrancada.

Muguruza, aún más arriba

Después de dar el salto en 2016 con su título en Roland Garros, Garbiñe Muguruza vivió otro positivo 2017 donde añadió otro Grand Slam más al imponerse en la hierba de Wimbledon, 23 años después de que lo lograse Cochita Martínez.

Precisamente, con la oscense como entrenadora provisional en Londres, la hispano-venezolana demostró todas las cualidades que le auguran un gran futuro si acierta a mantener la regularidad en el complicado circuito femenino.

Sólo la alemana Angelique Kerber la hizo perder un set en su camino hacia la final contra la estadounidense Venus Williams, cinco veces campeona, pero hincó la rodilla por 7-5, 6-0. La de Caracas, que meses antes había llorado tras su eliminación en París, no logró levantar ningún gran título, pero logró en agosto convertirse en número uno del mundo, algo que sólo había logrado Arancha Sánchez-Vicario. Ese honor lo ostentó durante cuatro semanas.

También Carolina Marín se mantuvo en la ola de éxitos, gracias a la conquista de su tercer entorchado europeo consecutivo al ganar en la final de la cita en Kolding (Dinamarca) a la escocesa Kirsty Gilmour por 21-14 y 21-12.

El último salto de Ruth

La veterana atleta Ruth Beitia decidió poner fin a su carrera deportiva en el mes de octubre, lastrada por los problemas físicos y con un palmarés repleto de éxitos. Pese a conquistar la ansiada medalla olímpica, la cántabra logró sumar una nueva presea a su palmarés al proclamarse subcampeona continental en pista cubierta en Belgrado. Al Mundial de Londres no llegó en sus mejores condiciones físicas, pero aún así fue capaz de alcanzar la final.

En el mundo del motor, sobresalió la figura de Ana Carrasco que con su triunfo en Portimao (Portugal) en el Mundial de Supersport 300 hizo historia al convertirse en la primera mujer en ganar una carrera de un Mundial de Velocidad. La murciana batió por 53 milésimas al italiano Alfonso Coppola y por 63 a Marc García.

FuenteEUROPA PRESS
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