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La ampliación de la AP-9 en Rande entró ayer en servicio, tras rematarse las obras de aumento de capacidad de la autopista, que han tenido un coste de 191 millones de euros y que incluyeron la construcción de dos nuevos carriles en el Puente de Rande. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, inauguraron las obras en un acto en el que también participaron el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna; su antecesora en el cargo y actual presidenta del Congreso, Ana Pastor; y otras autoridades.

Durante su intervención en la inauguración, Rajoy justificó estas obras porque el puente de Rande “se queda pequeño”, ya que su actual intensidad media de circulación ronda los 60.000 vehículos diarios. Según señaló, la ampliación de la capacidad de la autopista en este tramo es una “excelente noticia” para los municipios del entorno, incluidas las ciudades de Vigo y Pontevedra, “y para toda Galicia”.

El presidente del Gobierno, que reconoció el papel, en esta obra, de José Luis Rodríguez Zapatero y de José Blanco (presidente y ministro de Fomento respectivamente cuando se firmó el convenio para su ejecución), y recalcó que el puente de Rande se ratifica como una infraestructura “enormemente productiva, por su retorno social y económico”.
Estas obras, junto con la ampliación de la autopista a su paso por Santiago, se regularon en un convenio firmado en 2011 entre el entonces ministro José Blanco y Audasa, y en el que se establecía que la concesionaria recuperaría la inversión con un incremento del peaje del 1 por ciento anual acumulativo durante 20 años.

El actual titular de Fomento, Íñigo de la Serna, tras las críticas suscitadas al conocerse que el peaje se incrementaría en un 3,8 por ciento en enero de 2018 (el 1 por ciento recogido en el convenio, más un 0,9 por ciento para recuperar las bonificaciones de los viajes entre Vigo y Pontevedra, más el 1,9 por ciento del IPC), matizó que solo se aplicaría la subida del IPC al empezar el año, mientras que el resto de incremento se concretará en un adenda al real decreto de aprobación de las obras, que debe ser informada por el Consejo de Estado y aprobada en Consejo de Ministros, en un plazo sin determinar.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, quien recordó en su intervención al trabajador “tristemente fallecido” en las obras, en julio pasado, proclamó que la ampliación de la autopista y del puente es una actuación “fuertemente demandada y largamente esperada” por la Galicia atlántica y, especialmente, por la provincia de Pontevedra.

No obstante, apuntó que la satisfacción por su entrada en servicio contrasta con el rechazo a la forma en que el gobierno socialista planificó las obras, “decidiendo que se financiaran exclusivamente con incrementos de peaje”. Una vez rematado el grueso de los trabajos (quedan obras de asfaltado en el tablero central del puente que se harán los primeros meses de 2018 ), Feijóo pidió a la empresa concesionaria que tenga “especial sensibilidad y diligencia” con los trabajos de reposición y mejoras que se acometerán en la parroquia redondelana de Chapela.

Feijóo, que en su intervención no hizo mención alguna al traspaso de la autopista a la Xunta, se refirió también a la demanda de eliminar el peaje entre Redondela y Vigo, y advirtió de que es “imprescindible” una “reflexión” al respecto en la comisión mixta (Xunta-Fomento). “Estoy seguro que más pronto que tarde articularemos una solución satisfactoria”, ha aseverado y expresó su deseo de que esa comisión impulse otras actuaciones en la autopista sin cargo en los peajes.

Peaje de redondela

En respuesta a esa petición sobre el peaje de Redondela, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha confirmado que la comisión sobre la gestión de la autopista “estudiará” esa cuestión en su próxima reunión, en el mes de enero. Así también lo había avanzado el propio ministro Íñigo de la Serna, que el pasado 20 de diciembre afirmó que se estudiará “con cariño” esa posibilidad (supresión o bonificación), pero que tendría que estar vinculada a un incremento de tarifas en los peajes por un tiempo determinado.

La ampliación de capacidad de la AP-9 se ha desarrollado en un tramo de casi 6 kilómetros, entre O Morrazo y la entrada a Vigo por Teis. El coste de los trabajos ha ascendido a 191 millones de euros (incluyendo obras, expropiaciones, asistencias técnicas, control y redacción del proyecto), de los que la mayoría se invirtieron en el puente de Rande. Con la construcción de los carriles adicionales, el puente aumentará en un 42 por ciento de capacidad, pasando de 4.500 a 6.400 vehículos por hora. Además, en la estructura del puente se han dispuesto tres zonas de conexión para, en caso de que fuera necesario, desviar el tráfico.

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