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Las áreas de Cultura y Turismo volvieron a unir sus fuerzas para celebrar en Segovia, un año más, Janucá, una de las fiestas judías más importantes de su calendario, que sirve también para recordar una parte importante de la historia de la ciudad, sus raíces sefardíes.

Janucá en hebreo significa inauguración y se refiere a la reinauguración del Templo por los judíos, después de que fuese profanado por los griegos en el siglo II a. C. Esta festividad, que dura ocho días, se celebra cada año entre finales de noviembre y diciembre con una gran alegría. A lo largo de esos días se van encendiendo velas en la Janukia, un candelabro de ocho brazos alineados con un soporte adicional para otra vela, denominada shamash, que se emplea para encender las demás. En Janucá existe también la costumbre de tomar ciertos alimentos, como sufganiot, y los niños juegan con peonzas de cuatro lados marcadas con las iniciales hebreas de la frase ‘Un Gran Milagro Sucedió Aquí’.

Parte de esas costumbres se recreó ayer en la plaza del Corpus, frente a la antigua sinagoga de Segovia. El programa comenzó con la actuación del grupo de canto Canciones del Mundo, perteneciente a los Talleres del Club de Día de la Comunidad Judía de Madrid, y cuya profesora de canto y directora es la soprano Nora Usterman, solista del Trío Sefarad.

El grupo interpretó cuatro canciones, comenzando con el poema litúrgico del siglo XIII en hebreo ‘Maoz Tzuz’, que se canta tras el encendido de las velas de la Janukia. El segundo tema fue ‘Ocho Kandelikas’, una canción moderna escrita en 1983 por el compositor judeo-americano Flory Jagoda, que narra la alegría de un niño en la fiesta de Janucá. A continuación, interpretaron en hebreo ‘Eli, Eli’, una canción escrita por la joven húngara Hanna Szene, que hace un ruego por la Humanidad; y finalizaron su actuación con ‘Buena semana’, un tema compuesto en judeoespañol que cantan los judíos a la salida de Shabat.

Los asistentes también pudieron disfrutar de la actuación de Compañía Gaia Danza. Este grupo de danzas israelíes está coordinado por el profesor de danza Pello Irurzun y formado por mujeres y hombres que no son profesionales de la danza, sino personas apasionadas por la misma. El repertorio de la compañía estuvo especialmente centrado en el folclore hebreo por su gran variedad de estilos y músicas: alegres y tradicionales danzas sefarditas, otras de estilo griego, árabe, expresivas danzas hassídicas, yiddish de centroeuropa o danzas yemenitas.

Tras las actuaciones, el público pudo practicar danzas israelíes y, como es tradición, se repartieron té y sufganiot, dulce típico de Janucá.

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