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El presidente estadounidense, Donald Trump, ha demostrado su “admiración” por los hombres fuertes y los autócratas del mundo por lo que la Unión Europea debería asumir ahora un papel de liderazgo en la defensa de los Derechos Humanos a nivel mundial, sostuvo el director de Human Rights Watch (HRW), Kenneth Roth.

“La política de Derechos Humanos de Trump es abrazar a autócratas del mundo”, subrayó Roth en una entrevista, subrayando que el presidente estadounidense “siente admiración por hombres fuertes, como Putin en Rusia, Duterte en Filipinas, Al Sisi en Egipto, Erdogan en Turquía o Modi en India”. “Le encanta la gente que se abre camino sin respetar los Derechos Humanos y le gustaría poder hacer lo mismo en Estados Unidos”, subrayó.

Así pues, “dado el papel negativo de Trump” y la “falta de liderazgo de Estados Unidos”, consideró que “es esencial que la UE asuma el liderazgo de defender los Derechos Humanos en todo el mundo”. “Hay una necesidad urgente de un liderazgo europeo en este ámbito”, según puso de manifiesto.

Roth consideró una “buena noticia” el que en el último año se haya producido una “resistencia a la emergencia del populismo”, ya que después de la victoria de Trump parecía que era imparable. El nuevo presidente estadounidense “era el paradigma” pero es un fenómeno que también “se ha visto en Francia con Marine Le Pen y el Frente Nacional, en Reino Unido con el brexit o en Polonia y Hungría con sus respectivos gobiernos”, apostilló.

“Parecía que los Derechos Humanos estaban totalmente en la defensiva y los populistas estaban ganando” pero sin embargo se ha producido “un fuerte movimiento contra el populismo”, destacó el director de HRW.

En el caso Estados Unidos, ha habido una vasta movilización, tanto de movimientos cívicos como abogados y periodistas, que han tratado de evitar en la medida de lo posible las consecuencias sobre los Derechos Humanos de las políticas de Trump. “No han conseguido ganar pero han logrado limitar los daños que ha hecho”, añadió Roth.

En Francia, Macron consiguió imponerse a Le Pen con contundencia, mientras que en lo que respecta Polonia y Hungría, Roth resaltó que “la UE finalmente se está despertando ante la amenaza que suponen Viktor Orban y Jaroslaw Kaczynski para los valores democráticos básicos”.

Igualmente, también hubo esfuerzos contra el populismo en Venezuela, contra la “destrucción de la democracia” por parte de Nicolás Maduro, o en África, donde varios gobiernos plantearon su salida del Tribunal Penal Internacional (TPI) pero ante las protestas dieron marcha atrás, con la salvedad de Burundi.

El director de HRW expresó su preocupación en particular por la situación en Birmania, “donde no ha habido suficiente presión sobre el Ejército birmano” por su actuación contra los rohingyas, lo que ha provocado el éxodo de casi 650.000 personas, así como por Yemen, Siria y Sudán del Sur.

Reticencia

En el caso de Yemen, celebró que “el Consejo de DDHH de la ONU por primera vez plantara cara a los saudíes por sus atrocidades en Yemen” ya que “había mucha reticencia a criticar a Arabia Saudí porque son ricos y nadie quiere perder acceso a su dinero” e incluso Riad “amenazó con boicotear económicamente” a quien apoyara la investigación.

Además, denunció que Arabia Saudí está manteniendo en este país una “estrategia de matar de hambre” a la población, ya que hay 6 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria por las consecuencias del conflicto y del bloqueo impuesto por la coalición que lidera Riad.

En cuanto a Siria, Roth resaltó que pese a los esfuerzos continuados de Rusia por vetar en el Consejo de Seguridad cualquier intento por remitir la cuestión al TPI, finalmente se consiguió que fuera la Asamblea General de la ONU la que aprobara “la creación de un fiscal especial para Siria” lo que demuestra, ha subrayado, que “Rusia no puede proteger a Al Assad”. Se mostró particularmente crítico con el respaldo que Rusia está dando al régimen sirio en su asedio a Ghuta Oriental, una zona próxima a Damasco controlada por los rebeldes y donde quedarían unas 400.000 personas, con el que “está intentando matar de hambre a civiles para que se rindan”.

Para terminar, confió en que el reciente documental de la CNN denunciando la esclavitud de la que son víctimas algunos migrantes en Libia ayude a cambiar la situación.

FuenteEuropa Press
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